• miércoles , 13 diciembre 2017

Fujifilm X100F

La aparición de la X100 en la feria Photokina 2010 supuso una revolución en el concepto de cámara compacta. La Fujifilm X100F es la 4ª generación de la –a mi parecer– la cámara más bonita del mercado. Fiel a su óptica de 23mm y luminosidad ƒ/2 (equivalente a un 35mm en formato full frame) incorpora importantes novedades, desde el interior, con el nuevo sensor de 24,3 Megapíxeles y el procesador X Pro, al exterior, donde los cambios pulen aspectos mejorables en las versiones anteriores.

Reconozco que la pasión me puede vencer a la hora de analizar la nueva Fujifilm X100F, pues he sido un fiel usuario de las tres versiones anteriores, pero esta misma “imparcialidad” me hace ser mucho más exigente con la nueva versión de 24,3 millones de píxeles y sensor X-Trans III. ¿Es realmente necesaria esta resolución? ¿Existen motivos –más allá del joystick de fijación del punto de enfoque– para migrar de las versiones con sensor X-Trans II a la Fujifilm X100F?

 

En las manos

Los ingenieros de desarrollo de Fujifilm acertaron en pleno centro de la diana al diseñar la X100, una de las cámaras más bellas jamás construidas, con un perfecto balance en las manos y con el diseño más fotográfico del mercado. En un entorno cada vez más alejado del diseño clásico llegó la X100, una cámara de diseño retro que ofrece la máxima comodidad en las manos y dispone de un corazón capaz de competir con modelos réflex de formato completo.

En la parte frontal de la cámara Fujifilm X100F encontramos un dial de control (por primera vez en una cámara de la serie X100) y la leva de selección del visor híbrido, que pasa de visor óptico a electrónico y es una de las señas de identidad de este modelo. Otra de las novedades de la Fujifilm X100F se encuentra en esta leva, que incorpora un botón de función personalizada. La tapa superior dispone de la leva de conexión, el disparador y un botón de función personalizada; se mantienen los clásicos aros de velocidades de obturación y de compensación de exposición. Como novedad se incorpora el dial de sensibilidad, al estilo de la cámara Fujifilm X-Pro2.

La tapa trasera de la Fujifilm X100F es radicalmente distinta a las tres versiones anteriores, reduciendo al máximo los botones e incorporando uno de los valores añadidos a este modelo: el joystick de selección del punto de enfoque, tan valorado por los usuarios de las cámaras Fujifilm X-T2 y X-Pro2. Sobre el marco de la pantalla LCD de 3″ se encuentran los botones de selección del modo de visión, el bloque de exposición/enfoque (AEL/AFL) y un segundo dial de control, habitual en los modelos precedentes.

 

Ergonomía y diseño

Pocas cámaras ofrecen un diseño más fotográfico que la X100F; mantener el aro de diafragmas y el dial de velocidades de obturación más que un homenaje al pasado es una ayuda rápida y solvente a la hora de capturar instantáneas urbanas (street photo) o en fotoperiodismo. La facilidad para personalizar los botones de funciones convierten a la Fujifilm X100F en una cámara ágil para trabajar, además de ser el modelo más discreto para fotografiar en condiciones reacias a la presencia de un fotógrafo.

Las mejoras en el diseño de la Fujifilm X100F son la demostración que la multinacional japonesa sigue apostando fuerte por el modelo que devolvió la marca Fujifilm al más selecto grupo de fabricantes fotográficos y marcó la pauta de la exitosa Serie X, la gama de cámaras mirrorless de óptica intercambiable del fabricante nipón.

 

Características técnicas

La Fujifilm X100F mantiene la esencia de las versiones anteriores, pero incorpora importantes novedades que mejoran el rendimiento de la cámara. Orientada al profesional y al aficionado más exigente, las características técnicas de la Fujifilm X100F están a la altura de lo que se espera de la cuarta generación de un modelo que nació bendecido por los dioses de la fotografía.

Las características técnicas más remarcables de la cámara Fujifilm X100F son:

  • sensor X-Trasn III de 24,3 Megapíxeles
  • procesador de imagen X Pro
  • formato de archivo JPEG / RAW (14 bits)
  • objetivo Fujinon EBC 23mm ƒ/2
  • distancia mínima de enfoque: 10cm. (en modo macro)
  • joystick de selección del punto de enfoque
  • sistema AF híbrido: combina contraste y detección de fase
  • hasta 325 puntos de detección de foco
  • sensibilidad nominal: 200–12.800 ISO (ampliada a L 10 –H1 25.600/H2 51.200 ISO)
  • 4 modos de exposición
  • 4 modos de fotometría
  • 9 modos de balance de blancos
  • 15 modos de simulación de película
  • 8 filtros creativos
  • compensación de exposición: ±5 E.V.
  • visor híbrido: óptico / electrónico de 2,36 millones de puntos
  • pantalla LCD de 3″ y 1,04 millones de puntos de resolución
  • vídeo Full HD 60p
  • conexión vía WiFi
  • cadencia máxima de disparo de 8 f.p.s.

 

 

Prestaciones

No he encontrado una cámara mejor para el reportaje fotográfico clásico o la captura de instantáneas urbanas (street photo). El aspecto retro de la serie X100 nos regala una “capa de invisibilidad”, que nos hace transparentes a los ojos menos amigos de ser fotografiados. Su tamaño compacto permite cargar con la Fujifilm X100F en un bolso pequeño o en el bolsillo de una chaqueta, evitando tener que llevar una bolsa fotográfica.

Además de los ámbitos fotográficos citados en el párrafo anterior, la X100F se desenvuelve con soltura en la fotografía social, de interiores y en retratos en el que el personaje aparece en su entorno. La calidad del objetivo Fujinon EBC 23mm ƒ/2 de la Fujifilm X100F es tan elevada que se ha mantenido el mismo diseño óptico a lo largo de las cuatro versiones X100. El sistema AF de la Fujifilm X100F –ahora con ayuda del joystick de fijación de enfoque– resulta solvente para la mayoría de situaciones, pero sin alcanzar la rápida respuesta de una X-T2.

 

Fujifilm X100F: novedades… pero no todas las esperadas

La incorporación de un dial de control en el frontal de la cámara (metálico, como el situado en la parte trasera), disponer del selector de sensibilidades en el aro de velocidades de obturación (al modo de la X-Pro2) y –especialmente– incluir el joystick de selección del punto de enfoque son novedades prácticas y que agilizan el manejo de la cámara Fujifilm X100F, pero no somos pocos los que pensamos que el fabricante nipón debería incorporar de una santa vez un sistema de estabilización (óptico o en el sensor) y una pantalla LCD basculante con tecnología táctil. Por otra parte, la ausencia de conexión vía NFC puede ralentizar el proceso de conexión entre cámara y smartphone.

 

Modos de exposición

La sencillez de manejo de la Fujifilm X100F se refleja en sus modos de exposición, a diferencia de otras cámaras compactas que incorporan más de una decena de opciones. El usuario de la serie X100 suele ser profesional o aficionado avanzado, que se desenvuelve bien trabajando en modo de exposición manual y las propias características de la cámara invitan a utilizar el modo de disparo que deja mayor intervención al fotógrafo.

Los modos de exposición de la cámara Fujifilm X100F son:

  • manual
  • programable
  • prioridad de abertura
  • prioridad de obturación

 

Fotometría

La medición de la luz es uno de los aspectos que de manera constante destaca positivamente en todos los modelos Fujifilm de la Serie X, pues incluso la nueva cámara de formato medio GFX incorpora el mismo sistema de fotometría que el resto de modelos del fabricante japonés. Basado en un patrón de 256 zonas, la Fujifilm X100F ofrece una medición de la luz muy precisa, siendo una de las señas de identidad de las cámaras Fujifilm.

Los modos de fotometría de la X100F son:

  • puntual
  • multisegmento
  • ponderado al centro
  • promedio

 

Balance de blancos

El balance automático de blancos de las cámaras de la Serie X ha sido siempre uno de los más fiables y la Fujifilm X100F no es la excepción. Ya sea en exteriores nublados o a pleno sol, interiores iluminados con luz artificial, mixta o natural, el balance de blancos de la cámara Fujifilm X100F ofrece una respuesta que nos libera de perder tiempo en la corrección tonal de las capturas en la edición posterior de las fotografías.

Los modos de balance de blancos de la Fujifilm X100F son:

  • automático
  • 3 modos personalizados
  • manual (2.500 – 10.000 ºK)
  • luz día
  • nublado
  • 3 modos de luz fluorescente
  • luz de tunsteno
  • submarino

 

Filtros artísticos

Desconozco qué motivos llevan a los fabricantes a incorporar filtros creativos en sus cámaras de prestaciones profesionales. Junto al modo panorámico y la doble exposición, la Fujifilm X100F incorpora hasta 13 filtros artísticos, que aumentan la creatividad de la cámara, pero que –personalmente– considero que son más adecuados para cámara de segmentos inferiores.

Los filtros artísticos incluidos en la Fujifilm X100F son:

  • cámara de juguete
  • efecto miniatura
  • color pop
  • tono alto
  • clave baja
  • tono dinámico
  • enfoque suave
  • color parcial (rojo, naranja, amarillo, verde, azul y morado)

 

Modos de simulación de película

La experiencia de Fujifilm en el desarrollo y fabricación de película fotográfica otorga a la multinacional nipona un valor añadido en lo que otros fabricantes denominan “estilos de foto”. La incorporación del sensor X-Trans III y el procesador X Pro aportan una mayor fidelidad cromática que modelos anteriores, como la X-T1, que ofrece tonos más saturados y contrastados. Para obtener el máximo rendimiento de la cámara al disparar en formato JPG los modos de simulación de película deben ajustarse al motivo que se fotografía.

La Fujifilm X100F incorpora los modos de simulación de película:

  • Provia (estándar)
  • Velvia (vívida)
  • Astia (bajo)
  • Classic Chrome
  • Pro Neg. Hi
  • Pro Neg, estándar
  • ACROS
  • monocromo
  • sepia

 

Visor

El visor híbrido de la Fujifilm X100F ofrece una información muy completa en el visor óptico: un marco blanco delimita el área de la imagen. En la parte superior derecha visualizamos el estado de la batería, la calidad y tamaño de las capturas. En el lado izquierdo, el estado del flash. En el lateral izquierdo del recuadro se encuentra la medida de la exposición, donde se ha dispuesto –en vertical– una escala de valores comprendidos entre ±3 E.V. En la parte inferior, podemos comprobar el modo AF, el modo de exposición, la fotometría, la velocidad de obturación, abertura y sensibilidad. Como dato curioso, citar que los modos de simulación de película aparecen si no seleccionamos el modo estándar (Provia).

El visor electrónico mantiene los mismos 2,36 millones de puntos de resolución que ya incorporaba la X100S y mantuvo la X100T. No he conseguido datos fiables de la velocidad de refresco, pero dudo que haya mejorado respecto a los modelos anteriores. Los usuarios de X-T2 encontrarán que el visor electrónico de la Fujifilm X100F ofrece menores prestaciones, pero mantiene la función de girar la información (ofrece la misma que el visor óptico) al disparar en vertical.

 

Óptica

Gran parte del éxito de la primera versión de la X100 se basó en aspectos: diseño retro y compacto, elevada calidad de imagen y una óptica soberbia y luminosa. De los 12 Megapíxeles del modelo original se ha llegado al doble, con la X100F, pero Fujifilm ha decidido mantener el excelente objetivo en las cuatro versiones X100. ¿Estamos acaso ante un ejemplo de tacañería nipona? Nada más alejado de la realidad, pues la calidad óptica del angular 23mm ƒ/2 de las X100 ofrece un rendimiento elevado, muy cercano al que puede obtenerse con los Fujinon XF 23/1.4 ó 23/2 de la Serie X.

Equivalente a un angular de 35mm en formato completo, el objetivo de la Fujifilm X100F es idóneo tanto para la captura de instantáneas urbanas (street photo) o retratar a personajes en su entorno. Una de las características del objetivo de la X100F es su distancia mínima de enfoque, de apenas 10cm. y que facilita obtener –jugando con aberturas elevadas– obtener desenfoques traseros muy acusados. El contraste medio-alto y una elevada resolución lineal convierten al angular de la X100 F en una herramienta de prestaciones profesionales.

 

Luminosidad ƒ/2

Los amantes de los desenfoques posteriores (efecto bokeh) tienen en la abertura ƒ/23 del objetivo de la Fujifilm X100F la pareja de baile que les proporcionará las mayores satisfacciones, pues ofrece fondos con desenfoques acusados, incluso siendo un angular equivalente a un 35mm en formato full frame. La máxima velocidad de obturación electrónica de 1/32,000seg. nos permitirá disparar a máxima abertura en cualquier situación, como exteriores a pleno sol.

 

Obturador central

Uno de los detalles menos conocidos (y por lo tanto, valorados) de la gama de cámaras X100 es el obturador central del objetivo Fujinon Super EBC 23/2, que permite a los usuarios de la Fujifilm X100F sincronizar el flash a una velocidad máxima de 1/1.000seg, una prestación idónea para fotografiar con flash en exteriores y jugar con la luminosidad del fondo de la escena.

 

Nuevos convertidores

Una mala noticia para los poseedores de los convertidores angular WCL-X100 y a objetivo estándar de 50mm TCL-X100 es que no los podrán utilizar en la Fujifilm X100F. La multinacional nipona no ha ofrecido una explicación clara sobre el porqué, pero aquellos que no entendemos trabajar sin el convertidor angular (equivalente a un 28mm en formato full frame) tendremos que desembolsar un plus inesperado con el WCL-X100 II, que –como novedad– es detectado al montarlo en la cámara, evitando que acceder al menú de la cámara.

 

Sistema AF

Además del nuevo sensor X-Trans III de 24,3 Megapíxeles, el sistema de enfoque automático es una de las novedades internas más reseñables en la cámara Fujifilm X100F; el sistema AF inteligente combina la detección de fase y el enfoque por contraste, según la cantidad de luz existente en la escena a fotografiar. El usuario de la Fujifilm X100F podrá seleccionar entre:

  • punto
  • zona
  • amplio seguimiento

El tamaño del punto de enfoque puede seleccionarse entre 5 tamaños distintos, accediendo al dial de control posterior y 325 puntos de detección de foco (13 x 25) o 91, a un tamaño de 7 x 13 píxeles y que ofrece mayor precisión en el enfoque. El joystick de selección del punto de enfoque (incorporado en las cámaras X-Pro2 y X-T2) agiliza el seguimiento en modo de enfoque AF-C o mejora la experiencia al fotografiar en modo macro con las distancias de enfoque más cercanas.

 

X100: una saga de reporterismo

Desde la primera versión presentada en la feria Photokina 2010, la gama de cámaras X100 han ido seduciendo a cada vez más profesionales del reportaje y el fotoperiodismo. Su diseño retro, una elevada calidad de imagen y un manejo 100% fotográfico y familiar para todos aquellos fotógrafos que nos iniciamos con la película de soporte químico hacen de las diferentes versiones de X100 un concepto conocido y que –en un mundo de píxeles– se echa de menos.

La focal fija de 23mm (equivalente a un 35mm en formato full frame) obliga al fotógrafo a hacer de sus piernas el zoom más efectivo, convirtiéndolo en un elemento más de la escena, dada la cercanía con los personajes que ilustran las imágenes. El aspecto no profesional de las X100 a los ojos menos amigos de aparecer en una fotografía logran derribar recelos y desconfianzas, logrando un efecto de invisibilidad.

Las diferentes versiones de X100 han mejorado aspectos como la resolución, el detalle, la respuesta en ISO altos o la fidelidad cromática, pero siempre manteniendo las líneas originales que se presentaron en 2010. He disfrutado de las 4 versiones de X100 y de todas ellas guardo excelentes recuerdos, pues es la cámara que me hace sentir más fotógrafo y con la que he conseguido mejores fotos.

 

Calidad de imagen

La gama Fujifilm X100 se ha caracterizado por ofrecer una elevada calidad de imagen, incluso al disparar con sensibilidades altas. El conjunto formado por sensor, procesador de imagen y objetivo ofrecen resultados que nada tienen que envidiar –en mi opinión– a los que pueden conseguirse con una cámara de la Serie X de óptica intercambiable y cualquiera de los dos angulares Fujinon de 23mm.

He sido usuario de las cuatro versiones X100 y puedo garantizar que la nueva X100F es el modelo que ofrece la mayor calidad de imagen: alto contraste, una muy elevada riqueza en el detalle en toda el área de la imagen, ausencia de aberraciones cromáticas (gracias a una lente asférica en el objetivo), mínimo viñeteo y distorsión muy moderada. Todas estas características convierten a la cámara Fujifilm X100F en un modelo de prestaciones profesionales, apto para un amplio abanico de ámbitos fotográficos.

 

Respuesta en ISO altos

Siempre me ha parecido que las cámaras Fujifilm de la Serie X han ofrecido una muy buena relación señal de ruido-sensibilidad, pues a diferencia de otros fabricantes que sacrifican el detalle, el contraste o la fidelidad cromática para mostrar una menor señal de ruido, la Serie X de Fujifilm ofrece resultados más cercanos al grano de la fotografía de soporte químico, pero sin perder riqueza en el detalle, contraste o calidad del color.

El sensor X-Trans III de la Fujifilm X100F sigue la tradición de la Serie X y ofrece una calidad de imagen soberbia hasta 2.500 ISO. Hasta 4.000 ISO la calidad de imagen es muy buena, pero a partir de 6.400 ISO se incrementa de manera muy notable la señal de ruido y se pierden el detalle, el contraste y la fidelidad en los tonos y colores originales.

 

Las pruebas

He disparado en los modos de exposición manual y prioridad de abertura, con los mismos buenos resultados en ambas opciones. La respuesta de la fotometría es perfecta, evitando así pasar horas en la edición posterior de las capturas. El balance automático de blancos ofrece excelentes resultados en exteriores y en interiores con situaciones de iluminación mixta (mezcla de luz natural + artificial), sin embargo he podido observar una ligera tendencia a los tonos cálidos al disparar bajo luz de tungsteno.

 

 

Conclusión

¿Es posible mejorar la perfección? Sin duda la Fujifilm X100F es el modelo más completo de las cuatro versiones de esta exitosa saga de cámaras: el nuevo sensor X-Trans III, el procesador de imagen X Pro y el nuevo sistema AF (respaldado por el joystick de selección del punto de enfoque) mejoran el interior y detalles como el joystick de selección del punto de enfoque y los dos diales de control en metal, el exterior. ¿Pero son estos cambios suficientes?

En mi opinión, la ausencia de un sistema de estabilización sigue siendo una asignatura pendiente en las X100 y son muchos los usuarios que reclaman esta prestación. La velocidad de refresco del visor electrónico no alcanza la de su pariente X-T2, pero la posibilidad de seleccionar el visor óptico amplía las prestaciones de la Fujifilm X100F. Por su parte, la pantalla LCD ofrece las mismas características que en el modelo X100S y sigue sin incluir tecnología táctil o sistema basculante.

Fujifilm encontró en el concepto X100 su gallina de los huevos de oro y fue –en gran medida– el modelo que devolvió a la marca nipona al lugar que merece en el mercado. La elevada calidad de imagen, sus prestaciones y el diseño más bonito del mercado convierten a la Fujifilm X100F en un modelo deseado, ahora con más de 24 millones de píxeles de resolución y mejor respuesta en color y al disparar con sensibilidades elevadas.

¿Se justifica un precio ligeramente superior al que dispusieron en su momento los modelos X100S y X100T con el nuevo sensor X-Trans III de 24,3 Megapíxeles, un lifting exterior y el nuevo sistema AF con joystick de selección del punto de enfoque? La calidad de imagen es –de largo– la mayor que he obtenido con una cámara de la gama X100, mostrando un contraste y una riqueza en el detalle similares a los que me ofrecen cámaras réflex de formato completo.

Lo mejor:

  • diseño clásico y discreto
  • manejo 100% fotográfico
  • excelentes prestaciones
  • mejoras exteriores: escala ISO, diales en metal, 2º dial de control (en el frontal y botón de selección de función
  • Sensor X-Trans III de 24,3 Megapíxeles
  • Procesador de imagen Pro X
  • focal muy versátil (equivalente a un 35mm en paso universal)
  • luminosidad máxima de ƒ/2
  • obturador central: el flash sincroniza hasta a 1/1.000seg.
  • calidad de imagen muy elevada
  • notable respuesta a ISO altos
  • excelente reproducción tonal
  • visor híbrido: óptico / electrónico
  • sistema AF mejorado: más rápido, preciso y con más puntos de enfoque
  • joystick de selección del punto de enfoque
  • nueva batería, con sensible incremento de la autonomía

Mejorable:

  • ausencia de sistema de estabilización
  • cuerpo no sellado
  • velocidad del sistema AF en condiciones adversas de iluminación
  • velocidad de refresco del visor electrónico
  • la pantalla LCD no es abatible, ni incorpora tecnología táctil
  • los convertidores WCL y TCL originales no sirven en la X100F
  • precio: 1.369,03€

 

Valoración

  • construcción: 
  • diseño: 
  • prestaciones: 
  • óptica: 
  • fotometría: 
  • balance de blancos: 
  • sistema AF: 
  • manejo: 
  • calidad de imagen: 
  • respuesta en ISO altos: 
  • relación calidad-precio: 
  • valoración personal: