• sábado , 20 octubre 2018

Canon PowerShot G1 X Mark III

Las novedades en el segmento de cámaras compactas son cada vez más escasas y –salvo la Fuji X100F– son modelos que aportan muy pocas mejoras al usuario, respecto a versiones anteriores. La nueva Canon PowerShot G1 X Mark III está llamada a convertirse en un referente para el gigante nipón, pues el conjunto formado por el sensor de formato APS-C de 24,2 millones de píxeles y el procesador DIGIC 7 ofrece –a priori– la misma calidad de imagen que los modelos réflex de gama media.

 

En las manos

Pese a incorporar un sensor de formato APS-C, las dimensiones de la Canon PowerShot G1 X Mark III son muy contenidas y ofrece una comodidad relativa en las manos, pues la empuñadura resulta –a mi parecer– insuficiente para sujetar la cámara con la máxima comodidad y seguridad, especialmente al disparar en vertical. El tamaño de la Canon PowerShot G1 X Mark III es –en mi opinión– excesivamente compacto, pues incluso “falta” cámara para unas manos de tamaño mediano; algunas veces he sentido poca seguridad al sujetarla entre las manos. La empuñadura, aunque elegante, no facilita la máxima comodidad, ni la mejor sujeción.

Las dimensiones de la Canon PowerShot G1 X Mark III –pese a incorporar un sensor de formato APS-C– no es superior a la de otras cámaras de la gama PowerShot con sensores más pequeños. Así, encontramos unas diferencias mínimas entre la nueva G1 X Mark III y modelos como su predecesora G1 X Mark II o sus parientes G5 X y G3 X. El esfuerzo de los ingenieros de Canon en mantener unas dimensiones contenidas es digno de elogio, sin embargo repercute de manera directa en el potencial de la cámara, que ve limitada la potencia del zoom óptico de manera muy considerable, respecto a la versión anterior.

La calidad de los materiales de construcción es soberbia, transmitiendo al usuario de la Canon PowerShot G1 X Mark III una muy agradable y certera sensación de robustez y durabilidad. Junto al metal, el sellado de los puntos más críticos sella la cámara contra polvo, humedad y salpicaduras. El reencuentro con el metal en una cámara compacta ha sido una de las primeras alegrías que me ha regalado la Canon PowerShot G1 X Mark III.

 

Diseño y ergonomía

En la tapa superior de la Canon PowerShot G1 X Mark III encontramos dos diales, dedicados a los modos de exposición y a la compensación de exposición, con valores de ±3 E.V. La leva de selección del zoom motorizado, el disparador y el botón de conexión completan todos los controles en la parte superior. Es posible asignar diversas funciones al dial frontal de la Canon PowerShot G1 X Mark III, como abertura, sensibilidad, compensación de la exposición o filtros creativos, entre otras.

En la tapa trasera se ha dispuesto la pantalla LCD de 3″ multiángulo y que incorpora tecnología táctil; a su lado encontramos los botones dedicados a la grabación de vídeo, acceso al menú, selección del punto de enfoque, activación del sistema AF y revisión de capturas. El dial de control posterior incorpora el acceso al borrado de capturas/modo de disparo, modo de flash, INFO, modo macro/enfoque manual y acceso al menú rápido “Q”.

 

Características técnicas

La Canon PowerShot G1 X Mark III incorpora el corazón de los modelos SLR de gama media más actuales de la multinacional japonesa. El procesador de imagen DIGIC 7 agiliza las capturas realizadas por el sensor de formato APS-C de 24,2 Megapíxeles, dos elementos que comparte con la nueva Canon EOS 800D. Las características técnicas y prestaciones de la nueva Canon PowerShot G1 X Mark III están mucho más cerca de las ofrecidas por un modelo réflex a las incorporadas en una cámara compacta.

Las características principales de la Canon PowerShot G1 X Mark III son:

  • sensor APS-C de 24,2 millones de píxeles
  • procesador de imagen DIGIC 7
  • zoom óptico x3, equivalente a un 24-72mm
  • luminosidad máxima: ƒ/2.8-5.6
  • estabilizador de 4 pasos
  • 8 modos de exposición
  • 10 modos de escena
  • 7 filtros creativos
  • rango de sensibilidades: 100–25.600 ISO
  • 3 modos de fotometría
  • 9 modos de balance de blancos
  • visor electrónico de 2,36 millones de puntos
  • pantalla LCD de 3″, táctil, multiángulo y 1,04 millones de puntos
  • sistema AF Dual Pixel CMOS
  • 49 puntos de detección de enfoque
  • hasta 9 f.p.s. (en modo de enfoque fijo) / 7 f.p.s. en modo AF
  • vídeo Full HD 60p

 

Prestaciones

La Canon PowerShot G1 X Mark III ofrece unas prestaciones similares (sino superiores) a los modelos réflex de gama media-baja, siendo una de las cámaras compactas (junto a la Fujifilm X100F) que ofrece mayor calidad de imagen. Sus dimensiones y peso la convierten en un modelo idóneo para salidas fotográficas, viajes y vacaciones, pues cabe en cualquier bolso pequeño. El zoom ofrece unas distancias (equivalentes en formato completo) a 24–72mm, con luminosidad máxima de ƒ/2.8 en las focales angulares y de ƒ/5.6 en las más largas. Es importante señalar que en la versión anterior Canon PowerShot G1 X Mark II la luminosidad máxima era de ƒ/2.0-3.9 y la focal equivalente de 24–120mm, si bien el sensor es de 1,5″.

Este importante retroceso en prestaciones ópticas se debe al nuevo tamaño del sensor, mucho más grande en la nueva Canon PowerShot G1 X Mark III, lo que obliga a diseñar lentes de mayor diámetro, que –fácilmente– incrementan el tamaño y peso del zoom. Mantener en dimensiones, peso y –de manera especial– el precio tiene un coste a pagar y no es otro que limitar las propias prestaciones fotográficas de la cámara, algo que sin duda sabrán valorar los futuros compradores de la Canon PowerShot G1 X Mark III.

 

Canon PowerShot G1 X Mark III: la coherencia fotográfica

Son muy pocas las cámaras compactas que incorporan un sensor de formato APS-C, el más común en los modelos réflex y mirrorless de gama media-alta. Desde la Canon 7D Mark II a la Fuji X-T2 el sensor de formato APS-C se encarga de regalar imágenes de calidad profesional, capaces de competir en calidad de imagen con las que podemos obtener con una cámara con sensor de formato completo. La nueva Canon PowerShot G1 X Mark III comparte el procesador de imagen DIGIC 7 con la EOS 800D, uno de los modelos SLR de gama media más recientes de la multinacional nipona y –según Canon– la versión que mejor maneja la señal de ruido al disparar en ISO altos.

Reducir la potencia del zoom óptico y de la luminosidad se debe al incremento del tamaño del sensor, que pasa de 1,5″ a formato APS-C. En el diseño específico del zoom ha primado la calidad de imagen, por encima de longitudes focales más largas o aberturas más altas. La calidad de imagen –al final– debe ser ser la seña de identidad de una cámara y la Canon PowerShot G1 X Mark III captura imágenes con la elevada riqueza en el detalle y alto contraste de los mejores modelos EOS con sensor de formato APS-C. Con su última compacta, Canon ha decidido anteponer la coherencia fotográfica a los argumentos de ventas.

 

Modos de exposición

Pese a ser una cámara compacta de gama alta, la Canon PowerShot G1 X Mark III incorpora múltiples modos de exposición y de escena, como hacen los modelos de gamas más bajas. La amplia oferta de modos de exposición satisfará las necesidades todo tipo de usuario, si bien pienso que es un modelo orientado a un público ya experimentados en el uso de cámaras fotográficas, pero que busca una calidad de imagen superior a lo que solemos encontrar en las cámaras compactas.

Los modos de exposición de la Canon PowerShot G1 X Mark III son:

  • Smart Auto (auto inteligente)
  • híbrido automático
  • programable
  • manual
  • prioridad de abertura
  • prioridad de obturación
  • modos de escena
  • 2 modos personalizados

 

 

Modos de escena

Me ha sorprendido que una cámara de las elevadas prestaciones fotográficas de la Canon PowerShot G1 X Mark III disponga de modos de escena, que –en mi opinión– están más justificados en modelos de gamas inferiores. Los modos de escena de laCanon PowerShot G1 X Mark III son un excelente sustituto los modos más automatizados, pues incorpora hasta 58 patrones que reconocen diferentes situaciones fotográficas.

La Canon PowerShot G1 X Mark III dispone de los modos de escena:

  • autorretrato
  • retrato
  • piel suave
  • panorámica
  • barridos
  • estrellas (paisaje nocturno con estrellas, rastros de estrellas, vídeo time-lapse de estrellas)
  • escena nocturna sin trípode
  • HDR
  • bajo el agua
  • fuegos artificiales

 

Filtros creativos

Canon no destaca ni por la variedad, ni por la calidad de los efectos de sus filtros artísticos. La Canon PowerShot G1 X Mark III mantiene la aburrida oferta que el gigante nipón parece incluir en sus cámaras más por obligación que por devoción. El único aspecto positivo que encuentro en los filtros creativos de las cámaras Canon es que el efecto se añade sobre las fotografías que hemos realizado, creando así un archivo nuevo y manteniendo siempre el archivo original.

Los filtros artísticos de la Canon PowerShot G1 X Mark III son:

  • B/N con grano
  • enfoque suave
  • efecto óleo
  • efecto acuarela
  • efecto cámara de juguete
  • efecto miniatura

 

Estilos de imagen

El usuario medio suele fijar el balance de blancos en modo automático y en el caso de las cámaras Canon (ya sean compactas, réflex o mirrorless) la respuesta suele ser excelente, incluso en situaciones complejas de iluminación, como escenas con mezcla de luz natural y luz de tungsteno. Más allá del balance de blancos, las cámaras disponen de estilos de imagen que pueden resaltar (o mermar, si nos equivocamos) la calidad del color de las capturas. Así, la saturación y contraste del color en la fotografía de un paisaje será más intenso que en la reproducción de un cuadro, donde se busca la máxima fidelidad a los tonos originales.

En la Canon PowerShot G1 X Mark III encontramos los estilos de imagen:

  • automático
  • estándar
  • retrato
  • paisaje
  • detalle fino
  • neutro
  • fiel
  • monocromo
  • definido por el usuario (x3)

 

Balance de blancos

Uno de los aspectos que determinan la calidad de una fotografía reside en la temperatura de color; una cámara que no ofrezca una respuesta acertada puede llevar al usuario a perder horas en la edición posterior de las capturas. La Canon PowerShot G1 X Mark III mantiene el excelente nivel de la medición automática de balance de blancos de las cámaras EOS, sin importar si se dispara a pleno sol, interiores iluminados con luz artificial o en días nublados.

Los modos de balance de blancos de la Canon PowerShot G1 X Mark III son:

  • Automático (con balance de blancos de detección de caras)
  • luz de día
  • sombra
  • nublado
  • tungsteno
  • fluorescente blanco
  • flash
  • bajo el agua
  • manual (en incrementos de 100º Kelvin)

 

Fotometría

Canon es uno de los fabricantes que me transmite más confianza a la hora de medir la luz; desde los modelos de gama más profesional (como la EOS 1D X Mark II) a las cámaras compactas, la fotometría de las cámaras Canon es precisa y fiable. Para obtener el máximo rendimiento de laCanon PowerShot G1 X Mark III, recomiendo adecuar el modo de medición a las escenas más complejas, como fotografiar conciertos o espectáculos o en fuertes contraluces. La Canon PowerShot G1 X Mark III dispone de los modos de medición:

  • evaluativa (vinculada al marco AF de Detección de la Cara)
  • promediada con preponderancia central
  • puntual

 

Objetivo

El zoom óptico x3 ofrece una distancia focal equivalente a un 24–72mm, con una luminosidad máxima de ƒ/2.8 en angular y de ƒ/5.6 en modo teleobjetivo. Así como destaco de manera positiva la focal del angular, los 72mm del teleobjetivo me parecen excesivamente cortos, incluso para hacer un retrato. Por otra parte, la abertura máxima de ƒ/5.6 resta –en mi opinión– demasiadas prestaciones fotográficas a la Canon PowerShot G1 X Mark III, en especial a la hora de disparar en interiores o buscando imágenes con un elevado efecto bokeh. La pérdida de prestaciones del zoom será un factor que sin duda no valorarán de manera positiva los futuros usuarios de la Canon PowerShot G1 X Mark III.

Es importante destacar que la versión anterior Canon PowerShot G1 X Mark II –si bien dispone de un sensor de 1,5″– llegó con un zoom óptico de potencia focal x5, equivalente a un 24–120mm; estas cifras convierten a la G1 X Mark II es una cámara más versátil y polivalente. También la luminosidad es más elevada en la versión anterior, pues maneja una aberturas máxima de ƒ/2 en las focales angulares y de ƒ/3.9 en las de teleobjetivo. Incorpora 4 elementos asféricos (3, de doble superficie), que corrigen de manera eficaz las aberraciones cromáticas.

 

Estabilizador IS

El sistema de estabilización garantiza al usuario de la Canon PowerShot G1 X Mark III no tener que recurrir a sensibilidades elevadas en condiciones de luz muy escasas; así, gracias a la respuesta del estabilizador IS podremos disparar a mano alzada y sin apoyo alguno con velocidades de obturación de hasta 1/6seg, sin riesgo de obtener fotografías trepidadas en escenarios con mínima iluminación. Asimismo, el estabilizador en exteriores facilita la captura de escenas irreales, donde los fondos aparecen nítidos, pero los personajes que intervienen en la foto se revelan como figuras espectrales y difuminadas por el efecto del tiempo.

 

Visor electrónico

Salvo en los más recientes modelos mirrorless de gama más alta, los visores electrónicos de las cámaras sin espejo suelen ofrecer una resolución estándar de 2,36 millones de puntos y la Canon PowerShot G1 X Mark III no escapa a este referente. Otro punto es la velocidad de refresco, que en la última compacta de Canon se me antoja excesivamente lenta para seguir situaciones dinámicas, pues no es difícil observar saltos en el seguimiento de un sujeto en movimiento. Por otra parte, encuentro que la respuesta del cambio automático de pantalla LCD a visor electrónico debería ser más rápida.

 

Pantalla LCD

La pantalla LCD ofrece el mismo movimiento multiángulo que los modelos réflex de la familia EOS de gama media, como la EOS 80D. La resolución se mantiene en los 1,04 millones de píxeles de otras cámaras compactas de Canon mucho más asequibles y no será la mejor aliada a la hora de visualizar el detalle de las capturas realizadas por la Canon PowerShot G1 X Mark III, sin embargo resulta de gran ayuda a la hora de fotografiar en modo macro, en selfies o tomas a ras de suelo que –gracias a la tecnología táctil– facilita situar el punto de enfoque en cualquier parte de la pantalla.

 

Sistema AF

La tecnología Dual Pixel CMOS AF ha sido uno de los mayores avances de Canon en los últimos años y de ella han bebido desde modelos de gama media hasta las cámaras de prestaciones profesionales. La respuesta del sistema AF es la más rápida en un modelo de la serie PowerShot y la facilidad para desplazar el punto de enfoque en la práctica totalidad del área de la imagen, junto a los dos tamaños del punto de foco amplían las prestaciones del enfoque automático en la Canon PowerShot G1 X Mark III.

Los amantes del retrato tienen –pese a la limitación a 70mm– la ayuda del enfoque por detección de rostros, que funciona de manera muy correcta. La zona AF consta de 9 puntos, que se pueden desplazar fácilmente pulsando la pantalla táctil. Sin embargo, el enfoque manual me ha parecido caótico y nada práctico, pues debe realizarse mediante los cursores traseros, pulsando arriba y abajo; si se destina el modo MF al aro frontal, apenas rocemos éste, el enfoque pasará a manual y deberemos recurrir al botón izquierdo del cursor para salir.

 

RAW/JPEG

El formato RAW es mucho más que el recurso para mejorar la señal de ruido al disparar con sensibilidades elevadas; levantar el brillo en las sombras sin alterar apenas el histograma o equilibrar de manera rápida y eficaz el balance de blancos son cualidades que sólo el formato regala a aquellos usuarios que buscan la perfección en sus fotografías. Pese a que los originales en JPEG son buenos hasta 800 ISO, disparar en formato RAW abre la puerta a mejorar la calidad general en la edición de nuestras fotografías, sin alterar el archivo original.

La Canon PowerShot G1 X Mark III permite realizar una pequeña edición y revelado de los archivos RAW “en cámara”, si bien éste es un recurso muy limitado y recomiendo el uso de programas de revelado de archivos RAW (Capture One, Adobe Camera RAW, Lightroom…) si se desea obtener el máximo rendimiento de cada archivo RAW. Calibrar el color de la cámara (mediante una carta de color) será el primer paso para aquellos usuarios que decidan disparar en RAW.

 

Calidad de imagen

El conjunto formado por el sensor APS-C de 24,2 Megapíxeles y el procesador de imagen DIGIC 7 ofrece una calidad de imagen comparable a la de modelos réflex como la Canon EOS 800D, donde la riqueza en el detalle y la respuesta es ISO altos es muy superior a cualquier cámara compacta con sensor de 1″. Las capturas obtenidas con la Canon PowerShot G1 X Mark III ofrecen riqueza en el detalle y un contraste medio-alto, poco usual en las cámaras compactas, segmento que nos ha acostumbrado a un “todo vale” en calidad de imagen.

La limitación del zoom incorporado (tanto en potencia focal, como en luminosidad) se ve compensado por una calidad de imagen elevada, haciendo de la Canon PowerShot G1 X Mark III una alternativa válida al zoom EF-S 18–55 IS STM de las cámaras Canon de formato APS-C, que –por otra parte– ofrece menor luminosidad y detalle.

 

Respuesta en ISO altos

Disparar con sensibilidades elevadas es uno de los aspectos que mayor mejoría experimenta en la Canon PowerShot G1 X Mark III, debido –en gran parte– a la incorporación del sensor de formato APS-C. La señal de ruido es la menor en cualquier modelo de la gama PowerShot de Canon, mientras que el contraste y la fidelidad cromática no difiere de la que podemos encontrar en modelos como la Canon EOS 800D, el modelo réflex de gama intermedia de la multinacional nipona.

Pese a disponer de una sensibilidad máxima de 25.600 ISO recomiendo no pasar de 3.200 ISO, si se desea mantener una calidad de imagen elevada, pues a partir de 4.000 ISO el contraste decae de manera visible y se incrementa la señal de ruido. El estabilizador IS permite disparar con velocidades de obturación lentas y compensar así la iluminación pobre en interiores.

 

Modo vídeo

Otro de los puntos mejorables en la Canon PowerShot G1 X Mark III reside en el vídeo, que se mantiene en el formato Full HD 1080p. La cobardía de Canon al no atreverse a incorporar el formato 4K en su última compacta de gama alta evidencia el liderazgo indiscutible de Sony en este apartado. Por otra parte, son muchos los smartphones que –desde hace años– ya disponen de grabación en 4K y ofrecen una calidad más que respectable.

La calidad de las grabaciones de vídeo Full HD ofrecen una calidad muy satisfactoria, mostrando una respuesta AF con transiciones suaves y sin apenas pérdida del enfoque. La riqueza en el detalle es mejorable, así como también la fidelidad cromática, que –en mi opinión– peca de una saturación superior al modo foto.

 

Pruebas y resultados

Todas las fotografías se han disparado en formato JPEG, para no alterar el revelado de los archivos RAW bajo mis preferencias personales; considero que convertir directamente un archivo RAW a JPEG es absurdo y tan sólo he realizado disparos en RAW para ilustrar el apartado dedicado, convirtiendo los archivos en la propia cámara. He probado los diversos modos de exposición incluidos en la Canon PowerShot G1 X Mark III, obteniendo resultados muy similares; la fotometría y el sistema automático de balance de blancos ofrecen una respuesta precisa, capturando imágenes que apenas precisan corrección alguna en la edición posterior de las fotografías.

La calidad de imagen de las fotografías realizadas con la Canon PowerShot G1 X Mark III me ha sorprendido gratamente, pues –en mi opinión– supera a lo que se puede obtener con el zoom de kit EF-S 18–55 IS STM de los modelos EOS con sensor de formato APS-C. Comprobar el detalle y contraste de las capturas relativiza la merma en potencia focal y luminosidad, respecto al incorporado en la versión anterior.

 

Conclusión

La Canon PowerShot G1 X Mark III es probablemente la cámara compacta Canon con mayor calidad de imagen jamás fabricada. Sin embargo, las limitaciones del zoom (en focal y luminosidad), una autonomía de disparo discreta y el modo de vídeo limitado a Full HD deberían ser puntos a tener en cuenta a la hora de valorar su compra. Personalmente, guardo un muy buen recuerdo de su predecesora, la Canon PowerShot G1 X Mark II, que –sin disponer de un sensor de formato APS-C– ya ofrecía una calidad de imagen elevada y mejores prestaciones ópticas.

Una calidad de imagen superior a cualquier modelo PowerShot fabricado hasta hoy es la seña de identidad de la Canon PowerShot G1 X Mark III, pues con sensibilidades medias y bajas es posible conseguir una calidad de imagen idéntica a la que nos regalan modelos réflex como la Canon EOS 800D. Incluso a 2.500 ISO es posible obtener una calidad de imagen elevada, que nada tiene que ver con la proporcionada por las cámaras compactas anteriores de Canon. Sin embargo, aspectos como la ausencia de vídeo 4K,  la limitación del zoom a 72mm y –de manera especial– un precio elevado puedan lastrar la compra de esta compacta por parte de algunos usuarios.

Su precio (cercano a los 1.200 euros) será el principal escollo a superar en una de las cámaras compactas con mayor calidad de imagen del mercado. El zoom (equivalente) 24–72mm limita las prestaciones fotográficas y la luminosidad máxima de ƒ/5.6 en las focales más largas es un argumento de venta poco halagüeño, pero es el precio a pagar por incorporar un sensor de formato APS-C de prestaciones similares al de modelos como la Canon EOS 80D, la última SLR de gama media del gigante nipón. Un peso y volumen menor y disponer –probablemente– de una calidad óptica superior al zoom de kit 18–55 IS son valores añadidos a tener en cuenta a la hora de sopesar la compra de esta cámara.

 

Lo mejor:

  • materiales de construcción
  • sensor de formato APS-C de 24,2 Megapíxeles
  • procesador de imagen DIGIC 7
  • sus diales de control facilitan disparar en manual y en prioridades A y S
  • la pantalla LCD ofrece la misma variedad de movimientos que los modelos EOS recientes
  • excelente calidad de imagen
  • mejora la respuesta en ISO altos de modelos anteriores Canon PowerShot
  • calidad óptica del zoom 24–72mm (incorpora hasta 4 elementos asféricos)
  • estabilizador de imagen de 4 pasos en modo foto (5 en vídeo)

Mejorable:

  • potencia focal del zoom óptico x3 (equivalente a un 24–72mm)
  • su luminosidad (ƒ/2.8-5.6) es inferior a modelos anteriores
  • se mantiene la resolución 1,04 Megapíxeles en la pantalla LCD
  • carece de vídeo 4K
  • precio: 1.170 euros

 

Valoración

  • construcción: 
  • ergonomía y diseño:
  • prestaciones: 
  • fotometría: 
  • balance de blancos: 
  • sistema AF: 
  • calidad de imagen: 
  • respuesta a ISO altos: 
  • modo vídeo:
  • relación calidad-precio: 
  • valoración personal: