• miércoles , 13 diciembre 2017

Fujifilm X-E3

Una visita fugaz a la ciudad portuguesa de Oporto marcó mi primera toma de contacto con la nueva Fujifilm X-E3. Durante unos meses fui usuario de la X-E2 y –hasta la aparición de la X-T1– siempre me sentí muy cómodo trabajando con ella. Disponer de un visor, un dial de velocidades de obturación y de una buena ergonomía son factores que determinan la comodidad de una cámara en mis manos.

La Fujifilm X-E3 es una cámara intrigante, pues mantiene el concepto original de la gama X-E, pero añade aspectos contradictorios, como la “palanca del pánico” (heredada de las X-T10/X-T20) y el joystick de selección del punto de enfoque, detalle que por sí solo ya justifica migrar desde una X-E2 al al último modelo de la Serie X. Pero el hecho diferencial de la Fujifilm X-E3 es el control gestual de la cámara en la pantalla LCD, similar al que incorporan los smartphones.

 

En las manos

Las dimensiones de la nueva Fujifilm X-E3 son ligeramente más compactas que su predecesora X-E2. Cuando la vi por primera vez en Oporto pensé que Fujifilm había apostado por una cámara para trabajar de manera casi exclusiva con los nuevos objetivos de abertura ƒ/2 (23/2, 35/2 y 50/2), pues sentí que las ópticas Fujinon más grandes y pesadas ofrecerían una visión grotesca del conjunto.

He utilizado el teleobjetivo XF 56mm ƒ/1.2 APD para hacer muchas de las fotografías de esta prueba y debo reconocer que el conjunto resulta estético a la vista, pero en las manos se nota cierta tendencia al “cabeceo”, por el peso de la óptica y el tamaño –en mi opinión– excesivamente compacto de la cámara. No quiero imaginar qué será utilizar el zoom XF 100–400mm R LM OIS WR montado en la X-E3…

Uno de los detalles que más me ha molestado a lo largo de todas las pruebas reside precisamente en la sujeción de la cámara: las dimensiones de la Fujifilm X-E3 son tan comedidas que el dedo meñique acaba colgando, restando así una mejor sujeción a la cámara. La ausencia de los cuatro botones cursores de la parte superior han desaparecido. En su lugar, Fujifilm ha optado por dotar a la pantalla LCD de tecnología táctil, de manera que el usuario podrá variar los parámetros que asigne a los movimientos verticales y laterales sobre la pantalla, del mismo modo que se hace con un smartphone.

 

 

Diseño y ergonomía

Una de las novedades de la Fujifilm X-E3 es el dial de control frontal, ausente en las dos versiones anteriores de la serie X-E y heredado de modelos de gama superior, como las X-Pro2 y X-T2. En el plato superior de la nueva Fujifilm X-E3 encontramos la leva de conexión, los diales de velocidades de obturación y compensación de exposición, el disparador, un botón de función personalizada y la “palanca del pánico”, que automatiza todos los parámetros que intervienen en la captura de una foto.

En la parte trasera de la Fujifilm X-E3 se encuentran la pantalla LCD de 3″ y con tecnología táctil, el joystick de fijación del punto de enfoque, el dial de control principal y los botones dedicados al modo de visión, modo de disparo, bloqueo de exposición, bloqueo de enfoque, menú, información en pantalla, acceso a menú rápido “Q”, información del visor y visualización de las capturas. Personalmente, echo de menos un segundo botón de función personalizada.

 

Características técnicas

El sensor X-Trans III por fin llega a la serie X-E, así como también el procesador X Pro y el joystick de control del punto de enfoque. La cámara Fujifilm X-E3 dispone de las mismas señas de identidad internas que los modelos de prestaciones profesionales X-Pro2 y X-T2, pero a un precio sensiblemente inferior. Unas líneas más compactas, un diseño más austero y ciertas limitaciones a nivel de acabado y manejo justifican esta diferencia de precio.

Las características técnicas más importantes de la Fujifilm X-E3 son:

  • sensor de 24,3 Megapíxeles
  • procesador de imagen X Pro
  • 5 modos de exposición
  • 4 modos de fotometría
  • 10 modos de balance de blancos (3 modos personalizados)
  • 9 modos de simulación de película
  • 8 filtros creativos
  • sensibilidad nominal: 200-12.800 ISO (ampliable a 100–51.200 ISO) + 3 modos ISO auto
  • compensación de exposición hasta ±5 E.V.
  • sistema AF híbrido (de detección de fase y por contraste)
  • hasta 325 puntos de detección de enfoque
  • visor electrónico de 2,36 millones de píxeles
  • pantalla LCD de 3″ fija, 1,04 millones de píxeles y tecnología táctil
  • vídeo 4K 30p
  • cadencia máxima de disparo: 14 f.p.s.

 

Modos de exposición

Como es habitual en las cámaras de gama alta de la Serie X, la Fujifilm X-E3 dispone de los cuatro clásicos modos de exposición. El aro de velocidades de obturación incorpora la posición “A”, que activa la prioridad de abertura, mientras que la misma “A” en los objetivos selecciona la prioridad de obturación. Cuando se seleccionan las dos “A” la cámara pasa a disparar en modo programable.

Personalmente prefiero trabajar en modo de exposición manual y para eso sitúo el dial de velocidades de obturación en la posición “T” y varío la velocidad con el dial de control posterior, pues me queda a la altura del pulgar. Considero que es más rápido y cómodo que variar el propio dial de velocidades. A modo de curiosidad y para los más puristas, quiero recordar que Fujifilm dispone de un adaptador para las ópticas de montura Leica M, lo que permite añadir un toque aún más retro a la X-E3.

Los modos de exposición de la cámara Fujifilm X-E3 son:

  • manual
  • prioridad de abertura
  • prioridad de obturación
  • automático programable
  • modos de escena

 

Modos de escena

La alternativa al modo de exposición programable (el único que solían llevar las cámaras compactas más sencillas) llegó con los modos de escena, que se adaptaron a las situaciones fotográficas más comunes, como el paisaje o el retrato. Los modos de escena pasaron de las cámaras compactas a los modelos mirrorless y tanto el número como los ámbitos fotográficos se incrementaron de manera sustancial.

Así, la Fujifilm X-E3 dispone de los modos de escena:

  • SR+
  • retrato
  • suavizado facial
  • paisaje
  • deportes
  • nocturno
  • nocturno con trípode
  • fuegos articiales
  • atardecer
  • nieve
  • playa
  • submarino
  • fiestas
  • flores
  • textos

 

Fotometría

Las cámaras Fujifilm de la Serie X (y también la magnífica cámara de formato medio GFX) destacan por la elevada precisión de la medición de luz. Cada uno de los modos de la fotometría proporcionan una medición exacta, sin importar las condiciones lumínicas. Esto evita corregir el brillo y el contraste en la edición posterior de las capturas realizadas.

En la Fujifilm X-E3 encontramos los modos:

  • promedio
  • ponderado al centro
  • puntual
  • multizonal

 

Balance de blancos

La respuesta correcta del sistema de balance de blancos es determinante a la hora de conseguir imágenes que no precisen una edición posterior. Junto a la fotometría es uno de los parámetros que más influyen a la hora del disparo, pues la fidelidad cromática determinará tener que dedicar horas a filtrar el color de nuestras fotos o ahorrarnos un tedioso trabajo que debería hacer el propio sistema de balance de blancos de la cámara.

Al disparar en modo automático de balance de blancos con luz artificial (tungsteno) he observado una clara tendencia hacia los tonos cálidos, algo que –por otra parte– resulta muy habitual, incluso en cámaras de gama profesional. La Fujifilm X-E3 dispone de los modos de balance de blancos:

  • automático
  • 3 modos personalizados
  • manual: temperatura de color (2.500-10.000º K)
  • luz día
  • nublado
  • fluorescente 1
  • fluorescente 2
  • fluorescente 3
  • luz incandescente
  • submarino

 

Modos de simulación de película

Fujifilm es –en mi opinión– el fabricante que mejor ha sabido resolver este apartado, también llamado estilo de foto en otras marcas. La fidelidad del color es uno de los puntos que más quebraderos de cabeza ha dado a los fabricantes, primero de película y ahora de cámaras digitales. La representación de los tonos originales no sólo depende de la precisión del sistema de balance de blancos; los distintos modos de simulación de película incrementan o reducen la saturación y el contraste del color para adecuar cada estilo al ámbito fotográfico que trabajamos.

Los modos de simulación de película incluidos en la cámara Fujifilm X-E3 son:

  • Provia (estándar)
  • Velvia (vívida)
  • Astia (bajo)
  • Classic Chrome
  • Pro Neg. Hi
  • Pro Neg. estándar
  • Acros
  • Monocromo
  • Sepia

 

Filtros creativos

Las paupérrimas prestaciones de muchas cámaras compactas de gama baja se vieron compensadas por la incorporación de filtros artísticos que ampliaban la creatividad del usuario de los dispositivos más sencillos de la industria fotográfica. Con más o menos acierto, los filtros artísticos (artríticos, en algún que otro fabricante) se han hecho un hueco entre los gustos de los usuarios, si bien nadie decantará la compra de su cámara por los filtros creativos.

La Fujifilm X-E3 dispone de los filtros:

  • cámara de juguete
  • miniatura
  • color pop
  • clave alta
  • clave baja
  • tono dinámico
  • enfoque suave
  • color parcial [rojo / naranja / amarillo/ verde / azul / morado]

 

Pantalla LCD

Una de las señas de identidad de la Fujifilm X-E3 reside en su pantalla LCD. No incorpora la mayor resolución del mercado, ni es la que ofrece un mayor basculamiento; de hecho la pantalla LCD es fija, un punto claramente mejorable en esta cámara. La tecnología táctil se amplía al manejo de la X-E3, que elimina los clásicos cursores traseros por gestos sobre la pantalla LCD. La resolución de 1,04 millones de píxeles que ofrece la pantalla LCD de la Fujifilm X-E3 me parece insuficiente, más en un modelo en el que la pantalla LCD centra en gran medida su propia razón de existencia.

 

Fujifilm X-E3: nueva metodología de trabajo

La migración de las funciones que se hacían a través de los cursores a la pantalla LCD de la Fujifilm X-E3 implica un tiempo de adaptación. Como toda nueva tecnología o metodología de trabajo, el usuario de la X-E3 deberá acostumbrarse a deslizar el dedo sobre la pantalla para acceder a parámetros como el balance de blancos, la simulación de película, el sistema AF o la fotometría. Si bien será el usuario quien determine qué parámetros incluir, reconozco que la adaptación requiere un cambio de chip (que no siempre es rápido) y que impide mantener el ojo en el visor, si se desean variar los parámetros controlados de moda gestual en la pantalla LCD.

 

Sistema AF

El sistema de enfoque automático híbrido de la cámara Fujifilm X-E3 combina la detección de fase y el enfoque por contraste, logrando optimizar velocidad y precisión en los 325 puntos de detección de foco. Lo que sobre el papel puede resultar un avance a tener en cuenta a la hora de valorar la compra de esta cámara, en la práctica el incremento en la velocidad de enfoque apenas se nota en objetivos que no brillan precísamente por su rápida respuesta, como –por ejemplo– el teleobjetivo 56mm ƒ/1.2 APD o el Macro 60mm ƒ/2.4 con los que he hecho las pruebas.

Por otra parte, la palanca de selección del punto de enfoque –al tratarse de una cámara de dimensiones tan reducidas– resulta muy incómodo para todas las personas que enfocan con el ojo izquierdo, pues el pulgar roza constantemente la mejilla. A favor, la posibilidad de situar el punto de enfoque pulsando cualquier punto de la pantalla LCD. Esta prestación obliga a encuadrar con la pantalla LCD y por ello considero que los usuarios de la Fujifilm X-E3 obviarán en muchas ocasiones el visor electrónico y dispararán como si tuvieran una cámara compacta o un smartphone entre las manos.

 

Calidad de imagen

La calidad de las capturas realizadas con la Fujifilm X-E3 es idéntica a la que puede conseguirse con las cámaras X-T2 y X-Pro2, modelos considerablemente más caros que la X-E3. Respecto al modelo anterior X-E2, el incremento de la calidad de imagen es muy notable, incluso al disparar con sensibilidades medias y bajas. El usuario de la X-E3 podré disparar sin problema alguno en formato JPEG hasta 3.200 ISO. Uno de los aspectos más destacables es la fidelidad del color, notablemente superior a la que ofrecía el sensor X-Trans II.

 

Respuesta a ISO altos

Uno de los aspectos que más me ha gustado de la nueva cámara Fujifilm X-E3 es la calidad de imagen al disparar con sensibilidades elevadas. Hasta 4.000 ISO no se observa un incremento notable de la señal de ruido, así como tampoco una caída el contraste o pérdida de la fidelidad cromática. La calidad de imagen es excelente a 1.600 ISO, sin apenas encontrar un incremento apreciable de la señal de ruido; el color y el contraste se mantienen idénticos a los que encontramos a ISO 200. Hasta 4.000 ISO la calidad de imagen es buena, capaz de soportar un JPEG con dignidad.

Sin embargo, para sensibilidades más elevadas es casi obligatorio disparar en RAW y trabajar cada imagen a conciencia. Personalmente, sigo considerando absurdo que los fabricantes incluyan valores ISO en los que la calidad de imagen se disuelve como un terrón de azúcar en un café caliente y no recomiendo utilizar sensibilidades superiores a 6.400 ISO, si se busca una calidad de imagen apta para realizar una ampliación a un tamaño superior a 30x45cm. o hacer recortes de imagen para publicar en web.

 

Modo vídeo

La calidad de las grabaciones de vídeo 4K 30p no ganarán un premio de la Academia de Hollywood, pues queda lejos de otros modelos de la competencia –como Sony– más especializados en vídeo, pero satisfarán las necesidades de los usuarios de la X-E3. El detalle de los clips de vídeo 4K –a diferencia de lo que conseguí con la X-T2– es apreciable y el control de la exposición más que correcto. El sistema de enfoque automático responde de manera eficiente, en situaciones de acción controlada.

La diferencia de calidad al grabar en formato Full HD es evidente, mostrando una menor riqueza en el detalle. Por otra parte, el sistema AF ha ofrecido “efecto rebote” en escenas con poco contraste, un detalle que los ingenieros de Fujifilm deberían corregir en un futuro. Siempre he pensado que Fujifilm es el fabricante que mejor ha sabido resolver el diseño y prestaciones de sus cámaras para fotografía, pero –por ahora– dudo que un profesional del vídeo elija una cámara de la Serie X como herramienta de trabajo.

 

Las pruebas

Todas las fotografías se han realizado con los objetivos Fujinon XF 60mm ƒ/2.5 R Macro, XF 56mm ƒ/1.2 APD y el zoom de kit XF 18–55mm OIS. He disparado –como en todas las pruebas que realizo– en formato JPEG, para evitar ajustar a mis gustos personales el revelado de los archivos RAW, que por otra parte a la hora de escribir estas líneas aún no pueden revelarse con Adobe Lightroom. La calidad de imagen es elevada, mostrando una excelente respuesta de la medición y el balance automático de blancos. Sin embargo, existe una tendencia muy visible hacia los tonos cálidos al disparar con luz de tungsteno.

No he observado un rendimiento más rápido del sistema de enfoque automático en ninguno de los dos teleobjetivos. De hecho, con el Macro 60mm ƒ/2.4 no es infrecuente encontrar un efecto rebote en el enfoque, que hace que recorra desde infinito a la distancia mínima de enfoque hasta que encuentra un punto de contraste. Tampoco con el zoom de kit XF 18–55mm OIS he sentido que la velocidad de enfoque se incrementase de una manera apreciable y siento que el sistema AF es una de las asignaturas pendientes de las cámaras de la Serie X, pues fabricantes del entorno mirrorless como Sony y Olympus ofrecen una respuesta mucho más rápida de sus sistemas de enfoque automático.

 

Conclusión

La Fujifilm X-E3 mantiene el metal del resto de modelos de la Serie X como material de construcción, pero la pérdida en el plato superior del “Made in Japan” resta –en mi opinión– gran parte del sello de personalidad que la firma nipona otorga los modelos de la Serie X. Para tranquilizar a futuros usuarios, el nuevo “Made in China” de la X-E3 no se refleja en peores materiales de construcción. Las dimensiones me parecen excesivamente compactas, pues –sin tener unas manos grandes– la Fujifilm X-E3 para nada se me hace la cámara más cómoda en las manos de la Serie X.

El manejo gestual realizado sobre la pantalla LCD requiere un cambio de chip a los usuarios de versiones anteriores de modelos de la gama X-E. Tras configurar los parámetros deseados y después de unos cuantos días de practica no resulta difícil habituarse a la nueva metodología de trabajo de la X-E3. ¿Mejora este sistema el manejo clásico que ofrecen los 4 cursores y el botón central de “OK”? No en mi opinión, pues ralentiza de manera considerable la velocidad para Sigo pensando que la pantalla fija es un punto a mejorar, así como la resolución de la misma, un aspecto en el que Fujifilm se está quedando atrás, respecto a otros fabricantes.

La calidad de imagen no difiere de la que puede obtenerse con los modelos de prestaciones profesionales de la Serie X, como la X-T2 o X-Pro2. Según la óptica utilizada, es posible obtener una elevada riqueza en el detalle y una excelente fidelidad cromática. La respuesta de la fotometría y del balance automático de blancos es –salvo el caso ya comentado de disparar bajo luz de tungsteno– muy precisa, mostrando imágenes con tonos prácticamente idénticos a los colores originales.

¿Vale entonces la pena migrar a la Fujifilm X-E3 desde versiones anteriores? Aspectos como la resolución de 24,3 Megapíxeles, los tonos más naturales y –especialmente– el joystick de control del punto de enfoque justifican de manera sobrada la renovación de la cámara. En el apartado del “Debe” pondría precisamente dos de las novedades que los expertos de márqueting más destacan en la X-E3: el control gestual sobre la pantalla LCD y la tan cacareada mejoría del sistema AF, que –con los objetivos que he utilizado– no he sabido encontrar.

 

Lo mejor:

  • construcción metálica
  • diseño familiar a los usuarios de la Serie X
  • elevada calidad de imagen hasta 1.600 ISO
  • fotometría precisa
  • balance de blancos muy correcto
  • sistema AF mejorado, respecto a modelos de la Serie X
  • calidad de los vídeos 4K

Mejorable:

  • el tamaño es excesivamente compacto, si se montan objetivos largos o pesados
  • es una cámara menos cómoda en las manos que otros modelos de la Serie X
  • calidad de imagen por encima de 6.400 ISO
  • pantalla LCD fija
  • resolución de la pantalla LCD
  • el control por gestos requiere familiarización
  • manejo menos fluido que con otros modelos de la Serie X
  • es preciso despegar el ojo del visor para modificar los parámetros incluidos en la pantalla LCD
  • precio: 1.299€ (cámara con zoom de kit 18-55mm)

 

Valoración

  • construcción: 
  • diseño: 
  • fotometría: 
  • balance de blancos: 
  • manejo: 
  • calidad de imagen: 
  • respuesta en ISO altos: 
  • modo vídeo: 
  • relación calidad-precio: 
  • valoración personal: