• lunes , 10 diciembre 2018

Sony A7R III

La aparición de la Sony A9 ha supuesto una pequeña revolución entre los profesionales de la fotografía deportiva y de naturaleza: 20 fotogramas por segundo, una excelente calidad de imagen, 693 puntos de enfoque y el sistema AF más rápido del mercado han convertido a la Sony A9 en una alternativa a los buques insignia de Canon y Nikon. Era lógico pensar que la nueva Sony A7R III seguiría los pasos de la A9, siendo el modelo más rompedor entre las cámaras de alta resolución. Sin embargo, Sony mantiene los 42,4 millones de píxeles de la A7R II

¿Estamos entonces ante un simple lavado de cara de la Sony A7R II? Nada más lejos de la realidad, pues la nueva Sony A7R III ofrece unas prestaciones muy superiores a su predecesora, tanto en la cadencia de disparo (que se incrementa hasta las 10 imágenes por segundo), como –en especial– por la respuesta del sistema AF, increíblemente rápido y preciso, y una muy clara mejoría de la calidad de imagen al disparar con sensibilidades elevadas.

 

En las manos

La serie A7 de Sony (que incluye los modelos A7, A7R y A7S) ha evolucionado con el paso de los años; desde el modelo original A7 hasta la nueva Sony A7R III las sensaciones en las manos son cada vez mejores. Reconozco que no es el diseño de cámara que más me seduce, pues prefiero disponer de todos los parámetros “a mano”, ya preestablecidos de fábrica en forma de diales o botones específicos, pero a la vez admito que no hay cámaras más personalizables al gusto y necesidades del usuario que las series A7 y A9 de Sony.

Antes de disparar la primera foto con la Sony A7R III recomiendo leer el manual de usuario e ir descubriendo paso a paso cómo configurar la cámara y adaptarla así a nuestras preferencias personales y necesidades de trabajo. La práctica y el tiempo nos descubrirán una cámara realmente cómoda en las manos, con un manejo personalizado para cada usuario y apta para el trabajo profesional diario.

 

Ergonomía y diseño

En la tapa superior de la Sony A7R III encontramos el disparador, amplio y rodeado por la leva de conexión de la cámara. Los diales dedicados a los modos de exposición y compensación de exposición completan –junto a dos botones de funciones personalizadas– los controles en la parte superior de la cámara. Quiero destacar el vacío del lado izquierdo del visor electrónico, que –en mi opinión– podría ocuparse con un dial dedicado al modo de disparo o botones de acceso a los modos y tipos de enfoque, por ejemplo.

En la parte trasera de la Sony A7R III se han dispuesto los botones de acceso al menú general de la cámara, activación del sistema AF, el bloqueo de exposición AE-L, de revisión y borrado de capturas y de acceso al menú rápido (“Fn”). Un tercer botón de función personalizada se une al botón de borrado de imágenes para ofrecer hasta 4 botones personalizables. El joystick de control del punto de enfoque, la rueda trasera de acceso al modo de disparo/intervalómetro, display y sensibilidad y el dial de control (con su réplica en el frontal) configuran la totalidad de controles de la nueva Sony A7R III.

 

Características técnicas

Así como en la A7R II la resolución era la seña de identidad más importante, la nueva Sony A7R III incorpora prestaciones dignas de convertirla en una poderosa herramienta para el profesional. La principal novedad de la Sony A7R III reside en el sistema de enfoque automático, que ofrece mayor velocidad y una precisión muy superior al de su predecesora, destacando el modo “Eye AF”, que actúa por detección del ojo, aunque éste mire hacia abajo, se oculte tras el cabello o en condiciones de luz escasas.

Asimismo, el nuevo procesador de imagen BIONZ X optimiza la respuesta al disparar con sensibilidades elevadas, además de incrementar la cadencia de disparo hasta 10 f.p.s, incluso en modo de enfoque automático continuo. Por otra parte, las grabaciones de vídeo en formato 4K 30p muestran transiciones de enfoque más naturales, además de ofrecer una elevada riqueza en el detalle.

Las principales características técnicas de la Sony A7R III son:

  • sensor full frame de 42,4 Megapíxeles
  • nuevo procesador de imagen BIONZ X
  • formato de archivo JPEG / RAW (14 bits)
  • 5 modos de exposición
  • 6 modos de fotometría
  • sensibilidad nominal: 100–32.000 ISO (ampliable hasta 50–102.400 ISO)
  • 9 modos de balance de blancos
  • 8 filtros creativos
  • 13 estilos creativos
  • sistema AF híbrido rápido
  • 399 puntos de enfoque
  • visor electrónico de 3,68 millones de puntos
  • pantalla LCD 3″ abatible de 1,44 millones de puntos y tecnología táctil
  • sistema de estabilización de 5 ejes y 5,5 pasos de corrección
  • cadencia máxima de disparo: 10 f.p.s.
  • grabación de vídeo 4K 30p
  • doble ranura para tarjetas SD (sólo 1 compatible con UHS-II)

 

Prestaciones

La nueva Sony A7R III escapa de la esclavitud del estudio y vuela hacia ámbitos tan especializados como la fotografía social o el retrato y la moda en exteriores. Tanto la cadencia de disparo, como la respuesta del sistema de la versión anterior A7R II restaban versatilidad a uno de los modelos con mejor calidad de imagen del mercado, algo que corrige de manera soberbia la nueva Sony A7R III, con 10 f.p.s, incrementando la velocidad y precisión del sistema AF y mejorando de manera muy significativa la respuesta al disparar con ISO altos.

Pocos ámbitos profesionales escapan a la potencia y ritmo de trabajo de la nueva Sony A7R III, pues incluso en la fotografía deportiva es capaz de ofrecer un rendimiento por encima de muchos modelos réflex y del entorno mirrorless. La rapidez de disparo, la calidad de los archivos de más de 120 MB y la respuesta en ISO altos y del sistema AF convierten a la nueva Sony A7R III en el modelo más polivalente del mercado.

 

 

Rapidez de manejo

Incluyo por primera este apartado al esquema tradicional de los análisis que hago, porque me ha sorprendido la velocidad de manejo de la Sony A7R III. Desde su puesta en marcha, a la respuesta del sistema de enfoque automático y el disparo (incluida su cadencia de hasta 10 fotos por segundo), la rapidez y la precisión marcan el manejo de la mejor cámara del mercado. La calidad y tamaño de los archivos supera a lo ofrecido por cámaras como la Nikon D5 y apenas unas pocas imágenes por segundo las separan.

¿Es entonces la Sony A7R III una cámara para la fotografía deportiva? Sin ser un modelo especializado como la Sony A9, es capaz de desenvolverse con soltura incluso en un terreno tan exclusivo como la fotografía deportiva profesional. Los nuevos algoritmos de seguimiento del enfoque automático en modo continuo garantizan seguir en todo momento el sprint de un corredor de élite, el vuelo errático de un ave o cualquier jugada inesperada en deportes profesionales como fútbol o baloncesto.

 

 

Modos de exposición

La Sony A7R III incorpora los modos de exposición clásicos de las cámaras de gama profesional, huyendo –por fin– de los modos de escena, más propios de las cámaras de segmento intermedio y de iniciación. Los diales de control situados bajo el disparador y a la altura del pulgar proporcionan un perfecto control en los modos de exposición manual y en ambas prioridades, de abertura y de obturación. Por su parte, la disposición del aro de compensación de la exposición garantiza un acceso rápido y cómodo, sin despegar el ojo del visor de la cámara.

Los modos de exposición de la Sony A7R III son:

  • Manual
  • Programable
  • Automático inteligente (iAuto)
  • Prioridad de abertura
  • Prioridad de obturación

 

Filtros creativos

Desconozco porqué una cámara de prestaciones profesionales como la Sony A7R III dispone de filtros artísticos, un modo de disparo poco utilizado por los profesionales y los usuarios más avanzados. Sony es –junto a Fujifilm y Olympus– el fabricante cuyos filtros ofrecen los mejores efectos y no renuncia a una de las señas de identidad de la marca y del propio concepto mirrorless.

La Sony A7R III incluye los filtros creativos:

  • Posterización (color), Posterización (blanco y negro),
  • Color Pop
  • Foto Retro
  • Color Parcial (R/G/B/Y)
  • Monocromo de alto contraste
  • Cámara de juguete (Normal / Frío / Cálido / Verde / Magenta)
  • Clave alta suave
  • Tono monocromo enriquecido

 

 

Estilos creativos

Una de las grandes aportaciones de la fotografía digital fue la posibilidad de ajustar el color in situ, a través de la pantalla LCD. Conseguir la máxima fidelidad cromática es el sueño de los profesionales de la fotografía de moda y de reproducción de cuadros y láminas, pues el color de un tejido o de una pintura deberá reproducirse con los tonos más ajustados a los colores originales. Los estilos creativos de la Sony A7R III facilitan seleccionar la saturación y contraste más adecuados para cada escena.

La Sony A7R III incorpora los estilos creativos:

  • Estándar
  • Vivo
  • Neutro
  • Claro
  • Profundo
  • Luz
  • Retrato
  • Paisaje
  • Puesta de sol
  • Vista nocturna
  • Hojas otoñales
  • Blanco y negro
  • Sepia
  • Estilo caja (1-6), (Contraste [incrementos de -3 a +3], Saturación [incrementos de -3 a +3], Nitidez [incrementos de -3 a +3])

 

Fotometría

La Sony A7R III mantiene el patrón de 1.200 zonas de medición de modelos anteriores y que garantiza la máxima fiabilidad en la fotometría. No importa si se dispara a pleno sol en una playa del caribe o se fotografía en la penumbra de un interior poco iluminado, pues el rango de medición de -3 E.V. a 20 E.V. asegura la más amplia capacidad de trabajo. Los diferentes modos de fotometría ofrecen la medición más precisa en cualquier ámbito fotográfico, sin importar las condiciones de luz existentes.

Los modos de fotometría disponibles en la Sony A7R III son:

  • Multisegmento
  • Centro ponderado
  • Puntual
  • Puntual estándar/grande
  • Media de puntos más luminosos en la pantalla completa
  • Puntos destacados

 

Balance de blancos

Hasta 10 modos de balance de blancos se incluyen en la Sony A7R III, suficientes para conseguir la máxima fiabilidad tonal. La respuesta del sistema automático de balance de blancos suele ser excelente en cualquier situación, sin embargo es posible observar una ligera tendencia hacia los tonos cálidos al disparar con luz de tungsteno. Personalmente, recomiendo crear perfiles de usuario personalizados para trabajos en interiores o en estudio, ya se dispare con flashes o luz de led.

Los modos de balance de blancos incluidos en la Sony A7R III son:

  • Automático
  • Luz diurna
  • Sombra
  • Nublado
  • Tungsteno
  • Fluorescente: blanco cálido, blanco frío, blanco diurno, luz diurna
  • Flash
  • Bajo el agua
  • Temperatura de color: 2.500–9.900 ºK + filtro de color ajustable desde G7 a M7 (57 pasos) y A7 a B7 (29 pasos)
  • Personalizado

 

 

Sony A7R III vs. Sony A7R II

A nadie escapa que la Sony A7R III comparte sensor con su predecesora, sin embargo un océano separa a ambos modelos. La Sony A7R III es una cámara más redonda, que corrige de manera soberbia los aspectos mejorables del modelo anterior, la Sony A7R II. Las mejoras comprenden desde un notable incremento de la calidad de imagen al disparar con sensibilidades elevadas a la velocidad y precisión del sistema AF, pasando por la conectividad, el visor electrónico o la pantalla LCD. Otro aspecto que ofrece un cambio notable es la representación del color, mucho más natural en la A7R III.

Las principales novedades en la Sony A7R III respecto a la Sony A7R II son:

  • cadencia de disparo de hasta 10 f.p.s.
  • la respuesta del sistema AF es el doble de rápida, con 425 puntos de detección de foco
  • joystick de fijación del punto de enfoque
  • botón dedicado para la activación del sistema AF
  • el sistema AF funciona hasta -3 E.V.
  • función multidisparo pixel-shift (dispara 4 fotos y crea un archivo de 169.6 Megapíxeles)
  • rango dinámico más amplio (hasta 15 pasos)
  • rango de sensibilidad nominal más amplio
  • visor electrónico de 3,68 millones de puntos
  • pantalla LCD de 1,44 millones de puntos
  • la pantalla LCD incorpora tecnología táctil, que permite fijar el punto de enfoque
  • estabilizador de 5 ejes y 5,5 pasos
  • RAW a 14 bits
  • grabación 4K (con sobremuestreo 5K)
  • perfil HLG para vídeo HDR
  • perfil S-Log3, que amplía el rango dinámico de vídeo a 14 pasos
  • vídeo Full HD 1080 120p
  • la nueva batería de la Sony A7R III dobla la autonomía de la batería anterior
  • doble ranura para tarjetas SD (una, con soporte UHS-II)
  • terminal sincro de flash
  • conector USB-C (USB 3.1 Gen 1)
  • BlueTooth

 

Sony A7R III: más allá del estudio

La aparición del concepto Sony A7R supuso la llegada de la especialización al entorno de cámaras sin espejo. Así como el sistema réflex dispone de modelos orientados a la fotografía deportiva y el fotoperiodismo (como la Canon EOS1D X Mark II), hasta la aparición de la primera versión Sony A7R original el entorno mirrorless tan solo ofrecía cámaras generalistas, orientadas a un público heterogéneo, que tanto utilizaba su cámara para la fotografía de paisajes, que el retrato o la captura de instantáneas urbanas (street photo).

El concepto A7R de Sony se orientó a ofrecer la máxima calidad de imagen y una resolución muy elevada, características que –a priori– desea la totalidad de usuarios. Sin embargo, la respuesta en ISO altos era –por la elevada resolución– un obstáculo salvado a medias, pues la calidad de imagen al disparar con altas sensibilidades se resentía de manera sensible, respecto a las fotografías realizadas con valores ISO medios y bajos.

La nueva Sony A7R III es el primer modelo de la serie R cuya respuesta en ISO altos es soberbia, igualando (sino mejorando) la calidad de imagen que ofrecen los mejores modelos SLR de gama profesional. Superando la calidad de imagen de incluso el modelo A7 II, la nueva Sony A7R III es –en mi opinión– el estándar de las cámaras de prestaciones profesionales de alta resolución.

 

Estabilizador

El sistema de estabilización se ubica en el propio sensor de la Sony A7R III y garantiza disparar con velocidades de obturación lentas con la seguridad de obtener imágenes libres de trepidación. El usuario de la Sony A7R III ya no sólo podrá falsear la realidad al capturar el movimiento de una forma espectral, sino que –al disparar en condiciones de luz escasa– escapará a la dictadura de los ISO altos y podrá utilizar sensibilidades medias y bajas en escenas con una iluminación muy pobre. Las pruebas me han demostrado una respuesta perfecta con velocidades de hasta 1/4seg.

 

Menús

Junto al diseño –para mí– poco fotográfico, llego al aspecto más antipático de la Sony A7R III: un menú excesivamente cargado y que sólo la práctica diaria durante semanas es capaz de digerir. El concepto Sony A7 (incluyo todos los modelos y versiones) es el más exigente a la hora de familiarizarse con la cámara; no son cámaras “amables” a la hora de hacer una review, pues el poco tiempo de cesión del equipo no alcanza para familiarizarme con los modelos que ofrecen la mayor personalización del mercado.

Los menús son –en mi opinión– el talón de aquiles de la mejor cámara del año pasado, junto a la Sony A9. La profusión de ventanas (hasta 14, en el menú del modo foto principal) y la riqueza de parámetros modificables pueden convertir a los menús de la Sony A7R III en un laberinto de Creta de difícil salida. Y en este caso, ninguna Ariadna nos regalará el hilo que nos ayude a escapar del minotauro.

 

Sistema AF

Y en un solo apartado, pasamos del Hades al Olimpo. Del infierno al paraíso… Porque el sistema de enfoque automático de la Sony A7R III es una de las armas de seducción de este buque insignia (junto a la A9) de la multinacional japonesa y una de las razones por las que Sony ha sido el fabricante líder en ventas de cámaras fotográficas, por delante del gigante todopoderoso Canon. El enfoque automático híbrido rápido combina la detección por contraste con la detección de fases, ofreciendo la máxima precisión y velocidad AF tanto en escenas en exteriores a pleno sol como en interiores poco iluminados.

La respuesta del sistema AF de la Sony A7R III supera en rapidez a la de cualquier cámara réflex de gama profesional, como las Canon EOS 5D Mark IV o la Nikon D850. Los 399 puntos de enfoque por detección de fases y los 425 puntos con detección de contraste convierten a la Sony A7R III en una cámara que incluso es capaz de destacar en categorías fotográficas tan especializadas como la fotografía deportiva, ámbito donde los 10 f.p.s. resultan una prestación muy a tener en cuenta.

Una de las señas de identidad de la Sony A7R III es el enfoque al ojo, el más solvente de todos los existentes en el mercado. Este modo de enfoque resulta de gran ayuda al disparar con aberturas muy elevadas en ámbitos como el retrato y la fotografía de moda y social. La respuesta del sistema AF híbrido de la Sony A7R III ofrece las máximas garantías para utilizar las ópticas más luminosas a plena abertura, incluso en situaciones dinámicas, como una boda. La pantalla táctil y la posibilidad de controlar el punto de enfoque desde ésta, mientras se visualiza la imagen a través del visor, ha sido de gran ayuda en todo momento, ofreciéndome un nuevo significado a las sigas AF.

 

Calidad de imagen

Además de la extraordinaria respuesta del sistema AF, la principal seña de identidad de la Sony A7R III es la calidad y tamaño de las imágenes capturadas. Cada uno de los 42,4 millones de píxeles de resolución valen su peso en oro y ofrecen una riqueza en el detalle muy superior a los modelos SLR equivalentes, superando a modelos tan prestigiosos como la Canon EOS 5D Mark IV en todos los aspectos, incluido un mayor rango dinámico (hasta 15 E.V. en la Sony A7R III).

Sin alcanzar la calidad de imagen ofrecida por una cámara de formato medio, la Sony A7R III asciende un peldaño más arriba respecto a la calidad de imagen en una cámara con sensor de formato completo (full frame): tanto el elevado detalle, como el contraste medio-alto y la fidelidad cromática colmarán las necesidades del profesional más exigente y unido a las propias prestaciones de la cámara, convierten a la Sony A7R III en el modelo más versátil del mercado.

 

Respuesta en ISO altos

El rango de sensibilidades nominales comprendido entre 100–32.000 ISO de la Sony A7R III nos advierte que estamos ante la primera cámara con sensor de alta resolución que no se amilana ante los valores ISO altos. Por otra parte, el rango extendido a 50–102.400 ISO me parece más un argumento de márqueting que una necesidad real de los usuarios. Personalmente, trato de no pasar de valores de 4.000 ISO, pues salvo la excepción de la Sony A7S y la Canon EOS 1D X Mark II, considero que la pérdida de calidad de imagen al disparar con valores ISO superiores a 6.400 ISO es excesiva y prefiero utilizar aberturas más elevadas, velocidades de obturación más lentas o –si no hay más remedio– dar un golpe de flash.

La calidad de imagen hasta 6.400 ISO (foto superior) es soberbia y hasta 1.600 ISO no se aprecia la menor señal de ruido, ni de pérdida de contraste o intensidad de los colores. Es importante destacar que la pérdida de detalle es inferior a otros modelos con sensor de formato completo (réflex o versiones anteriores de todas las gamas A7), a la vez que la aparición de artefactos (píxeles de colores alterados) está muy controlada. Incluso a 10.000 ISO es posible conseguir imágenes con una calidad de imagen perfectamente válida para impresión en revistas, gracias a la riqueza en detalle, el contraste medio y una perfecta fidelidad cromática.

 

Vídeo

No existe una cámara fotográfica en el mercado que ofrezca mejores grabaciones de vídeo que la Sony A7R III. La calidad de los vídeos 4K puede compararse con las que ofrecen las cámaras de vídeo o cine 4K, gracias al sobremuestreo de datos equivalentes a 5K (15 Megapíxeles, 5.176 x 2.924) en formato Super 35mm. La Sony A7R III cuenta ahora con la curva de gamma S-Log para expresar de forma flexible las imágenes en posproducción y HLG para mantener un flujo de trabajo HDR inmediato, una combinación que satisface distintos requisitos de producción HDR.

Las películas grabadas en el modo de imagen HLG tendrán un aspecto más realista, sin sombras bloqueadas ni luces quemadas y sin gradación del color. Además de S-Log2, la Sony A7R III ofrece S-Log3 para mejorar la gradación de las sombras hacia los tonos medios, además de un amplio rango dinámico de hasta 14 pasos. También es compatible con los nuevos espacios de color amplios S-Gamut3 y S-Gamut3 Cine.

Las claves para acceder a la descarga de los vídeos en formato 4K son:

  • !Z8UXEIMyRaZUD79qNV5eyiHgi6NN8XSDgnKRzpP5hWk
  • !gI1PBSiXUR1IGN58m_duwcj-0KqigIhLa1PcdOvCVYk

 

Conclusión

A finales de diciembre publiqué la lista de mejores productos fotográficos del año y reconozco que el título de mejor cámara de 2017 estaba entre la Sony A7R III y la Sony A9. Me decanté por ésta última por ser un modelo innovador (su sensor apilado agiliza y optimiza la captura rápida de imágenes), capaz de competir con los buques insignia de Canon y Nikon. Sinceramente, tanto la Sony A9 como la A7R III que hoy analizo podían ser las mejores cámaras del año. Y con diferencia, respecto a sus competidoras.

La Sony A7R III reúne en sí misma lo que ningún otro modelo había conseguido hasta la fecha: ofrecer una resolución elevada y una excelente respuesta en ISO altos. Pero la Sony A7R III es mucho más que cantidad: los archivos (JPEG o RAW 14 bits), así como de las grabaciones en vídeo 4K o Full HD 1080 100p proporcionan una máxima calidad de imagen soberbia, tanto al trabajar en estudio, como exteriores a pleno sol o interiores con pésimas condiciones de luz.

El nuevo sistema AF y una cadencia de disparo de hasta 10 imágenes por segundo catapultan a la Sony A7R III a lo más alto en versatilidad de una cámara con sensor de formato completo de alta resolución, demostrando que las cámaras Sony de segmento mirrorless pueden competir incluso con los mejores modelos de gama réflex profesional. La capacidad de enfoque automático con valores de hasta -3 E.V, la precisión del sistema AF Eye Start y la respuesta del seguimiento del enfoque continuo (AF-C) supone –junto al joystick de fijación del punto de enfoque– un avance definitivo del enfoque automático que el resto de fabricantes deberían tomar como referencia.

Sin alcanzar –por muy poco– el elevado detalle que ofrecen las cámaras de formato medio (pero tampoco su precio prohibitivo), la Sony A7R III ofrece una calidad de imagen muy superior a cualquier modelo mirrorless del mercado, superando incluso de largo la calidad que ofrece la Canon EOS 5D Mark IV, uno de los referentes en el segmento réflex. El precio se sitúa en la parte alta de los modelos SLR de gama profesional, pero las prestaciones de la Sony A7R III (excelente respuesta a ISO altos, velocidad y precisión del sistema AF, calidad de los vídeos en 4K y 10 f.p.s.) logran una relación calidad-precio superior a cualquier cámara réflex, siendo –en mi opinión– la mejor opción para aquellos usuarios que buscan la máxima calidad de imagen y las más elevadas prestaciones.

 

Lo mejor:

  • cuerpo metálico, sellado
  • cámara muy cómoda en las manos
  • resolución elevada: 42,4 Megapíxeles
  • los archivos RAW 14 bits comprimidos mantienen intacta la calidad de imagen
  • velocidad general de la cámara: encendido y disparo instantáneos
  • la cámara mirrorless más versátil del mercado
  • calidad de imagen soberbia
  • fotometría y balance de blancos muy precisos
  • rapidez y precisión del sistema AF
  • respuesta a ISO altos mejorada
  • calidad de visualización del visor electrónico
  • pantalla LCD de 1,44 millones de puntos
  • ofrece el mejor vídeo en una cámara fotográfica: 4K de máxima calidad
  • doble ranura para tarjetas SD (una UHS-II)
  • conectividad mejorada
  • autonomía de la batería (dobla de manera sobrada la de su predecesora)
  • cadencia máxima de disparo: 10 f.p.s.

Mejorable:

  • diseño poco fotográfico
  • menús farragosos
  • el punto de enfoque se mantiene en color gris cuando no está a foco
  • precio: 3.500 euros (sólo cuerpo)

 

Valoración

  • construcción: 
  • diseño: 
  • ergonomía: 
  • versatilidad: 
  • fotometría: 
  • balance de blancos: 
  • sistema AF: 
  • calidad de imagen: 
  • respuesta a ISO altos: 
  • modo vídeo: 
  • relación calidad-precio: 
  • valoración personal: