• martes , 15 octubre 2019

Ricoh GR III

Las cámaras compactas han sido las principales perjudicadas por la crisis de la industria fotográfica; la popularización del uso del smartphone como cámara fotográfica causó una progresiva caída de ventas de las compactas, hasta prácticamente desaparecer. Las cámaras compactas actuales muestran –en su mayoría– una calidad de imagen elevada, al incorporar sensores de formato APS-C. La nueva Ricoh GR III es la última cámara compacta de óptica fija de altas prestaciones fotográficas, que continúa la tradicional calidad de la serie GR de Ricoh.

 

En las manos

Construida en metal, la cámara Ricoh GR III ofrece una muy agradable sensación de resistencia y durabilidad, alejada de fragilidad y efímero de los materiales plásticos con que muchas marcas siguen fabricando la mayor parte de cámaras réflex de gama media y de iniciación. La empuñadura de la Ricoh GR III ofrece una excelente sujeción y los distintos botones y diales de control se localizan de manera natural, en una posición racional y al alcance de la mano.

 

Diseño

Las dimensiones compactas de la Ricoh GR III facilitan llevarla incluso en el bolsillo de una camisa, gracias también a un peso de apenas 257 gramos. En la tapa superior de la cámara se han dispuesto el botón de puesta en marcha, el disparador, el dial de modos de exposición y el primer dial de control. En mi opinión, el dial de modos de exposición está desaprovechado, pues se podrían haber incorporado también los valores ISO, visibles mediante una pequeña ventanilla.

En la parte trasera de la Ricoh GR III encontramos la leva de ajuste de dioptrías, el dial de control de acceso al modo macro, el modo de disparo e intervalómetro, la sensibilidad y el balance de blancos. Los botones de menú, función personalizada, visualización de la pantalla, revisión y borrado de capturas conforman todos los controles situados en la tapa trasera de la cámara compacta Ricoh GR III.

 

 

Características técnicas

La Ricoh GR III es una cámara compacta de focal fija (equivalente a un 28mm ƒ/2.8) que incorpora un sensor de formato APS-C de 24,2 Megapíxeles de resolución. Las señas de identidad de este modelo son una elevada calidad de imagen y un cuerpo pequeño y ligero, pero muy resistente. La calidad de la óptica, el sensor APS-C y los materiales de construcción la convierten en un modelo de altas prestaciones fotográficas, idónea –por ejemplo– para la captura de instantáneas urbanas (street photo).

Las principales características técnicas de la Ricoh GR III son:

  • Sensor APS-C de 24,2 Megapíxeles
  • Objetivo fijo de 28mm (equivalente en formato completo)
  • Luminosidad máxima de ƒ/2.8
  • Distancia mínima de enfoque: 10cm. (6cm, en modo macro)
  • Formatos de archivo: JPEG / RAW (14 bits)
  • 4 modos de exposición (+ 3 modos personalizados)
  • 4 modos de fotometría
  • 10 estilos de imagen (+ 2 personalizados)
  • 10 modos de balance de blancos
  • Rango de sensibilidad: 100–102.400 ISO
  • Estabilizador de imagen SR (Shake Reduction) de 4 pasos
  • Sistema AF híbrido (por detección de fase y contraste)
  • 8 modos de enfoque
  • Pantalla LCD de 3″ y 1,03 millones de puntos de resolución
  • Vídeo Full HD 60p
  • Memoria interna de 2 GB
  • Ranura para tarjetas SD
  • Conectividad Wi9-Fi y Bluetooth
  • Convertidor óptico a angular de 21mm (opcional)

 

Prestaciones

Un cuerpo extremadamente compacto y ligero y un objetivo de elevadas prestaciones ópticas son dos de las características que anhelan los amantes de la fotografía urbana (street photo). Las líneas discretas de la Ricoh GR III la convierten en invisible a los ojos más reticentes, convirtiendo al último modelo de Ricoh en una cámara idónea para ámbitos tan dispares como la fotografía de viajes, documental, street photo, peritaje de siniestros o desarrollo de obras, abriendo su uso –además de a los aficionados a la fotografía– a arquitectos, ingenieros, compañías de seguros e interioristas.

 

Ricoh GR III: compacta y con personalidad

Los fabricantes han aprendido que el segmento de cámaras compactas, si desea competir con los smartphones, debe ofrecer unas prestaciones fotográficas muy superiores a la de los teléfonos celulares. La calidad infame de muchos modelos compactos de gama baja fue una de las razones de la progresiva desaparición de las cámaras compactas, pero los fabricantes más sabios han sabido renacer tras una catarsis, desarrollando modelos que superan en calidad de imagen a muchas cámaras SLR de gama media. La Ricoh GR III dispone de las herramientas necesarias para satisfacer al usuario más exigente.

Sus dimensiones encierran un corazón potente, con un sensor de formato APS-C de 24,2 Megapíxeles, una óptica fija equivalente a un 28mm ƒ/2.8 y el sistema de estabilización SR. Construida en metal, la resistencia y durabilidad debería enrojecer a muchos modelos SLR, dispositivos de consumo masivo y fabricados con una obsolescencia que –si bien no puede llamarse programada– sí viene determinada por el abuso de materiales plásticos.

 

Modos de exposición

La Ricoh GR III incorpora los clásicos cuatro modos de exposición de las cámaras de gama alta y se aleja de banalidades “inteligentes” o los tan manidos y abusados modos de escena, reservados a los usuarios menos expertos. Esto nos indica que Ricoh ha diseñado una cámara para los amantes de la fotografía más personal y creativa, donde la cámara es sólo la herramienta y el fotógrafo quien decide los parámetros que determinan la imagen final.

Los modos de exposición de la Ricoh GR III son:

  • Manual
  • Prioridad de abertura
  • Prioridad de obturación
  • Programable

 

Fotometría

Junto al balance de blancos, la precisión de la fotometría determina en gran parte una exposición correcta, lo que ahorra tiempo en la edición de las fotografías. La Ricoh GR III dispone de 4 modos de medición de la luz, que facilitan la fotometría más adecuada para cada situación. Los modos de medición de luz de la Ricoh GR III son:

  • Multi segmentada
  • Ponderada al centro
  • Puntual
  • Ponderada a las altas luces

 

Balance de blancos

La fidelidad del color es un aspecto fundamental en la calidad de imagen y la respuesta precisa del balance de blancos determina la calidad del color. Siendo sinceros, debemos aceptar que uno de los parámetros que solemos dejar siempre fijos es el modo automático del balance de blancos, salvo en situaciones (por lo general, al disparar con luz artificial) en que las dominantes sean excesivas. La cámara compacta Ricoh GR III dispone de una amplia variedad de modos de balance de blancos, capaz de obtener petróleo bajo cualquier fuente de iluminación.

Los modos de balance de blancos de la Ricoh GR III son:

  • Automático
  • Automático multiple
  • Luz día
  • Sombra
  • Nublado
  • Fluorescente (luz día, blanco luz día, blanco frío, blanco cálido)
  • Tungsteno
  • CTE
  • Modo manual
  • Temperatura de color

 

Estilos de imagen

Junto al balance de blancos, los distintos estilos de imagen aplican mayor o menos contraste y saturación a las capturas. De esta manera, el usuario podrá incrementar la saturación al fotografiar un paisaje o reducirla al realizar un retrato. Asimismo, la calidad de las imágenes en blanco y negro suele ser superior al capturarlas así en la propia cámara que al pasar la una captura en color a monocromática en la edición posterior.

La Ricoh GR III dispone de los estilos de imagen:

  • Estándar
  • Vívido
  • Monotono
  • Monotono suave
  • Monotono duro
  • B/N de alto Contraste
  • Diapositiva
  • Lavado
  • Retro
  • Tono HDR
  • 2 modos personalizados

 

Objetivo

Equivalente a un 28mm en formato completo, el objetivo de la Ricoh GR III ofrece una luminosidad máxima de ƒ/2.8 y una excelente calidad óptica. Dispone de 6 elementos, distribuidos en 4 grupos ópticos; dos elementos asféricos corrigen las aberraciones cromáticas. Un diseño óptico clásico y la luminosidad de ƒ/2.8 alejan al angular de la Ricoh GR III de las arriesgadas aventuras de luminosidades más elevadas. Los 28mm (equivalentes) resultan idóneos para una amplia variedad de ámbitos fotográficos, como la captura de instantáneas urbanas (street photo), paisajes, fotografía de viajes, documental, arquitectura e interiores.

 

Convertidor óptico de 21mm

Uno de los accesorios más interesantes para la cámara Ricoh GR III es el convertidor a súper gran angular de 21mm. Como amante de los angulares, las distancias focales comprendidas entre 18 y 21mm son mis preferidas, pues considero al angular de 35mm mi óptica estándar. Un angular de 21mm puede convertirse en la focal preferida para los amantes de la fotografía de paisajes, de interiorismo o de instantáneas urbanas (street photo).

 

Estabilizador SR

Una de las señas de identidad de la Ricoh GR III es el sistema de estabilización SR, que facilita disparar hasta 4 pasos más lento con la garantía de obtener imágenes libres de trepidación. Además de ser una ayuda inestimable a la hora de grabar clips de vídeo, el estabilizador SR de la cámara Ricoh GR III facilitará al usuario disparar con velocidades de obturación más lentas, lo que implica utilizar valores ISO más bajos y así obtener una mayor calidad de imagen.

 

Pantalla LCD

La pantalla LCD de 3″ ofrece una resolución de 1,03 millones de píxeles de resolución, superior –por ejemplo– a la que dispone la pantalla LCD de la cámara Sony A7 III. Al carecer de un visor (el visor óptico se vende como accesorio opcional), la tecnología táctil de la pantalla LCD de la Ricoh GR III facilita situar con el dedo el punto de enfoque en cualquier parte del área de la imagen, asegurando una precisión elevada. La calidad de visualización es elevada, pero sufre al utilizar la cámara a pleno sol, mostrando molestos reflejos.

 

Sistema AF

El sistema híbrido de enfoque por contraste y detección de fase de la Ricoh GR III combina rapidez y precisión, logrando una excelente respuesta del sistema de enfoque automático. La facilidad y rapidez para fijar el punto de enfoque en la pantalla LCD de tecnología táctil hacen de la Ricoh GR III un modelo idóneo para situaciones en que la acción puede desencadenarse de manera rápida e inesperada, como en street photo. Capturar el instante decisivo es la diferencia entre una foto buena y una buena foto.

 

Calidad de imagen

El sensor de formato APS-C y la calidad óptica del objetivo gran angular de la Ricoh GR III proporcionan una excelente calidad de imagen en ISO bajos y medios, siendo una de las cámaras compactas que más destaca en calidad de imagen, junto a la Fujifilm X100 F. Un precio cercano a los 900€ la orientan hacia el entorno profesional o a aficionados muy exigentes y de alto poder adquisitivo.

La calidad de imagen ofrecida por la Ricoh GR III es comparable a la mostrada por los modelos de gama alta réflex y mirrorless de formato completo (full frame), mostrando un alto contraste y una resolución lineal elevada, mostrando una exquisita riqueza en el detalle. La fidelidad cromática y la amplia variedad de estilos de imagen facilitan reproducir sin problema los tonos originales.

 

Respuesta a ISO altos

Con un rango de sensibilidades comprendido entre 100–102.400 ISO, la Ricoh GR III ofrece una calidad de imagen óptica entre 100–2.500 ISO. entre 3.200–5.0000 ISO la calidad de imagen sufre una ligera caída del contraste y aparece una leve señal de ruido, que se acentúa a partir de 6.400 ISO, que –en mi opinión– es la sensibilidad límite operativa, si se desea mantener una calidad de imagen práctica, para realizar ampliaciones en papel fotográfico.

 

Modo vídeo

Uno de los aspectos mejorables en la Ricoh GR III es el vídeo, que –en una época marcada por la calidad de grabación 4K– mantiene el formato Full HD 60p. La calidad de las grabaciones es simplemente correcta, pues ni el seguimiento del enfoque continuo (se corrige al situar el punto de enfoque sobre la pantalla LCD de la cámara), ni el detalle mostrado en las grabaciones están a la altura de la calidad que muestran hoy la mayoría de cámaras. La transición del enfoque debería mejorarse, pues en ocasiones muestra efecto rebote o pérdida del foco.

 

Las pruebas

Todas las fotografías se han realizado utilizando los modos de exposición manual y prioridad de abertura. A excepción de algunas fotografías realizadas en interiores con luz artificial, el modo automático de balance de blancos se ha revelado eficaz, tanto en disparos a pleno sol, como en sombras o interiores. La precisión del sistema AF ha sido una de las gratas sorpresas regalada por la Ricoh GR III, junto a una calidad de imagen muy elevada.

 

Conclusión

Lejos de ser un éxito de ventas, la Ricoh GR III está llamada a ser un modelo que colmará las más expectativas de todo tipo de usuarios, desde el aficionado que busca una muy elevada calidad de imagen, hasta el profesional de fotografía documental o reportaje clásico. Su aspecto la hace pasar desapercibida a los ojos más desconfiados, pues tras su diseño extremadamente compacto nadie podría que estamos ante una cámara que –en las manos adecuadas– es capaz de ofrecer resultados profesionales.

El manejo de la Ricoh GR III es rápido, sencillo y muy intuitivo, lo que facilita una rápida adaptación a los usuarios que jamás han utilizado cámaras de esta firma nipona. La pantalla táctil garantiza un enfoque perfecto, incluso al disparar con las aberturas más elevadas y con distancias de enfoque muy cercanas. La abertura máxima de ƒ/2.8 permite disparar en interiores poco iluminados y sensibilidades medias, evitando utilizar valores ISO elevados, que malogran la excelente calidad de la Ricoh GR III.

El estabilizador SR ha mostrado una respuesta dispar: capaz de congelar el movimiento a 1/4seg. y poco después, no impedir que una fotografía disparada a 1/20seg. aparezca trepidada. Los estilos de foto permiten ajustar la saturación y el contraste según la escena, logrando una amplia variedad de realidades tonales: desde la máxima fidelidad cromática hasta tonos saturados y muy contrastados. La reproducción de los tonos piel es excelente, así como de cielos y vegetación.

Ricoh es en la actualidad el propietario de Pentax y es una lástima que sea más conocida por sus fotocopiadoras que por las cámaras fotográficas, de las que destaco esta pequeña compacta que –pese a un precio (en mi opinión) aún inflado– dará muchas satisfacciones a sus usuarios. La ausencia de un visor electrónico obliga a depender de la inmovilidad de la pantalla LCD, que –al ser fija– provoca situaciones incómodas a pleno sol, uno de los puntos claramente mejorables en una de las mejores compactas que ofrece actualmente el mercado, si bien me recuerda demasiado a la Fujifilm X70, un modelo de prestaciones muy similares que –para mí– solucionaba gran parte de las carencias de la Ricoh GR III a un precio más racional.

 

Lo mejor:

  • Construcción
  • Diseño
  • Fácil manejo
  • Versatilidad
  • Calidad de la óptica
  • Luminosidad ƒ/2.8
  • Calidad de imagen
  • Fidelidad cromática

Mejorable:

  • Nula publicidad por parte del fabricante y el distribuidor
  • Ausencia de visor electrónico
  • Pantalla LCD fija
  • El modo macro no ofrece resultados constantes
  • Ausencia de modos de escena y filtros creativos
  • Sólo dispone de un botón para funciones personalizadas
  • El sistema de estabilización SR debería incrementar su fiabilidad
  • Respuesta a ISO altos
  • El modo vídeo carece de calidad 4K

 

Valoración

  • Construcción: 
  • Diseño: 
  • Prestaciones: 
  • Facilidad de manejo: 
  • Fotometría: 
  • Balance de blancos: 
  • Sistema AF: 
  • Calidad de imagen: 
  • Respuesta a ISO altos: 
  • Modo vídeo: 
  • Relación calidad-precio: 
  • Valoración personal: