• miércoles , 11 diciembre 2019

Gràfica anarquista. Fotografia i revolució social 1936-1939

Hasta el 16 de mayo de 2020, el Arxiu Fotogràfic de Barcelona acoge la exposición «Gràfica anarquista. Fotografia i revolució social 1936-1939», una muestra que forma parte del proyecto «Gràfica obrera i anarquista (1870-1939)» del Observatori de la Vida Quotidania. La exposición se completa con la participación de la Fundación Anselmo Lorenzo y el Ateneu Enciclopèdic Popular.

El objetivo es situar y documentar las principales publicaciones anarquistas de las últimas décadas del siglo XIX y primeras del XX, brindando especial atención a la dimensión gráfica y –desde este punto– hacer un seguimiento de la obra de fotógrafos, ilustradores, cartelistas, diseñadores, tipógrafos y otros profesionales vinculados las artes gráficas. A lo largo de la investigación, la exposición es una mirada de conjunto sobre la importancia de la fotografía en la propaganda anarquista durante la Guerra Civil. Aspectos puntuales como las colectivizaciones obreras y agrarias o el papel de colectivos concretos (como Mujeres Libres) refuerzan la importancia de esta muestra.

La casa CNT-FAI, en el segundo aniversario de la muerte de Buenaventura Durruti 20/11/1938. International Institute of Social History. Autor desconocido.

La exposición «Gràfica anarquista. Fotografia i revolució social 1936-1939» propone un recorrido por el fondo fotográfico de la Oficina de Información y Propaganda que creó la CNT-FAI en Barcelona, durante la Guerra Civil, con el objetivo de articular y difundir un nuevo imaginario de la revolución social en el contexto del combate contra el fascismo. La exposición se nutre de fotografías que se conservan en el Arxiu Fotogràfic de Barcelona, en el Instituto Internacional de Historia Social de Ámsterdam y en el Centro de la Memoria Histórica de Salamanca. Unas vitrinas protegen documentación, postales y revistas originales del período 1936-1939.

“La lucha en Barcelona”, 1936. International Institute of Social History. Antoni Campañà © Arxiu Campañà

Gràfica anarquista. Fotografia i revolució social, 1936-1939

Barcelona es la ciudad del mundo en que el movimiento anarquista logró mayor relevancia. La bibliografía sobre las raíces, desarrollo y logros del anarquismo en Barcelona es muy amplia; la capital catalana fue pionera en el movimiento obrero, en buena mesura, por la intensidad de la lucha social en el período comprendido entre el último tercio del siglo XIX y el final de la Guerra Civil. Hasta hoy, jamás se había realizado un estudio, publicación o exposición que mostrase el impresionante legado gráfico del movimiento anarquista.

La muestra y difusión de la obra gráfica anarquista en el período de la Guerra Civil sólo se había sido estudiada en monográficos de aspectos muy generales, pero nunca antes desde una perspectiva exhaustiva y de conjunto. La amplia historia gráfica del anarquismo sigue siendo una asignatura pendiente para historiadores y amantes de la fotografía social; el escaso conocimiento que se tiene sobre la inabastable producción editorial constituye un ejemplo de la historia velada, de las imágenes olvidadas sobre las que se han edificado los cimientos de la historia fotográfica de Barcelona. El caso del archivo fotográfico de la CNT-FAI, depositado hace más de ocho décadas en el Instituto Internacional de Historia Social de Ámsterdam, es el mejor ejemplo de este olvido.

En enero de 1939, los anarquistas de la CNT-FAI en Barcelona decidieron salvar sus archivos gráficos ante la inminente entrada de las tropas franquistas en la capital catalana. El dirigente Marià Vázquez (Marianet) fue el encargado de firmar un acuerdo con el Instituto Internacional de Historia Social de Ámsterdam, entidad encargada de salvaguardar la memoria de la organización anarco-sindicalista. El archivo salió de la sede de la CNT-FAI de la Vía Durruti (actual Vía Laietana) en 43 cajas de fusiles Mauser. Se exiliaban miles de fotografías, dibujos y negativos que la Oficina de Información y Propaganda había realizado durante la guerra. Sin embargo, ante la inminente ocupación nazi de París, el fondo se dirigió, primero en Londres, para acabar custodiado en Oxford, ciudad desde donde salió rumbo a Holanda, una vez finalizada la II Guerra Mundial. Las cajas no fueron abiertas hasta finales de los años 70.

«Hospital del pueblo», instalado en el antiguo Orfelinato de Sant Josep, Barcelona. 1937. Centro Documental de la Memoria Histórica. Kati Horna.

El fondo CNT-FAI Photo Collection conservado en Ámsterdam está formado por 2.288 fotografías en papel, 5.590 negativos y 259 placas de vidrio. El fondo recoge fotografías de –entre otros– Kati Horna, Margaret Michaelis, Antoni Campañà, David Marco y la saga Pérez de Rozas. Las imágenes muestran los primeros días de la revolución social en Barcelona y la actividad de milicianas y milicianos en las calles de la ciudad. También contiene reportajes fotográficos de las colectivizaciones, en el campo y la ciudad, así como imágenes de distintos frentes de guerra y de la vida cotidiana en la retaguardia: mítings, manifestaciones, comedores populares o colonias escolares. La mayoría de las imágenes se tomaron en Barcelona.

Miliciana el el Cuartel Bakunin (actual Cuartel del Bruc). 27/08/1936. Antoni Campañà ©Arxiu Campañà

Por otra parte, en el Arxiu Fotogràfic de Barcelona se conserva una parte del fondo de la CNT-FAI, del cual se desconoce su origen. El fondo reúne 166 fotografies de fotógrafos como los hermanos Pérez de Rozas , David Marco y otros, que muestran aspectos de la guerra y la revolución en la ciudad. La mayor parte de estas fotografías fueron utilizadas por la Oficina de Información de la CNT-FAI para la publicación del libro «19 Julio 1936. España». Algunas copias de estas imágenes se encuentran en Amsterdam y también en Barcelona. Todo parece indicar que se trata del mismo archivo.

La Oficina de Información y Propaganda de la CNT-FAI, situada en la sede expropiada de Fomento del Trabajo Nacional, en la Vía Durruti (actual Vía Laietana), creó un archivo fotográfico de la revolución social, resultado de la práctica fotográfica amateur de algunos afiliados y del encargo a profesionales, como Kati Horna, Margaret Michaelis, Antoni Campañà o la saga de hermanos Pérez de Rozas.

Oficina de Información y Propaganda de la CNT-FAI, 1936. Arxiu Fotogràfic de Barcelona. Autor desconocido.

Dirigida por el periodista Jacinto Torhyo, fue la encargada de articular la difusión revolucionaria a través de la prensa, la edición, el cine, la radio y la fotografía. Este organismo pionero, creado meses antes del Comissariat de Propaganda de la Generalitat, formó un valioso archivo fotográfico. Las imágenes obtenidas nutrieron las páginas de toda clase de soportes libertarios, como diarios, revistas, libros, postales, exposiciones y carteles con el objetivo de difundir y mostrar el transcurso de la revolución social al público, tanto en territorio nacional, como en el exterior.

“Los vencedores”. Fotomontaje. 1936. Arxiu Fotogràfic de Barcelona. Autor desconocido.

Kati Horna, la reportera incansable

La fotógrafa húngara Kati Horna (Budapest, 1912 – Ciudad de México, 2000) fue una de les cámares más importantes de la Oficina de Información y Propaganda desde que llegó en 1937. Sus reportajes, publicados en Libre-studio, Mujeres Libres, Tierra y Libertad y –especialmente– en Umbral, se centraron en retratar íntimamenta la vida cotidiana de la población en la retaguardia, lejos del canon fotoperiodístico del conflicto marcado per la espectacularidad de las imágenes del frente. Su particular mirada también se fijó en el paisaje urbano, mostrando los efectos del horror de forma extrañamente poética.

Niñas madrileñas, 1937. Centro Documental de la Memoria Histórica. Kati Horna.

Pérez de Rozas y las conquistas revolucionarias

La presencia de la saga de fotógrafos Pérez de Rozas en los medios anarquistas es constante a partir de 1937 en revistas como Umbral y Mujeres Libres. Tiene el punto culminante en el encargo realizado por la CNT para el semanario ¡¡Campo!!, la única publicación que dejó testimonio fotográfico sistematizado de les colectivizaciones agrarias. Desde los Pirineos hasta el Delta de l’Ebre, sus reportajes constituyen una de les series que mejor plasmaron la importancia de las conquistas revolucionarias en Catalunya.

Colectividad de Empori. Sant Pere Pescador, 1937. Arxiu Fotogràfic de Barcelona. Pérez de Rozas.

Colectivizar las herramientas de trabajo empoderó a obreros y campesinos, que trabajaban para su comunidad y no para un dueño, terrateniente o empresario. Las fotografías de los hermanos Pérez de Rozas muestran desde comunas agrarias de los campos catalanes a las industrias y servicios de Barcelona, donde la leche, la cerveza o aprender a leer habían pasado a formar parte de la comunidad trabajadora.

Fábrica de Cerveza Moritz, colectivizada, 1937. Arxiu Fotogràfic de Barcelona. Pérez de Rozas.

Antoni Campañà

Hace unos meses salió a la luz un archivo de más de cinco mil fotografías de Antonio Campañà sobre la Guerra Civil. Arrinconadas en el garaje de su hijo, cada imagen estaba datada y reseñada, lo que facilitó la edición del libro «La Capsa Vermella» (La Caja Roja), de reciente aparición. Antoni Campañà utilizó tanto cámaras de 6×6 como de 35mm para realizar las fotografías encargadas por la Oficina de Información y Propaganda de la CNT-FAI. Sus imágenes muestran a milicianas y milicianos, cargados con fusiles Mauser, pero mostrando la ilusión por combatir el fascismo.

Fotomontaje. Columna Los Aguiluchos de la FAI, saliendo al Frente de Aragón, encabezada por Juan García Oliver, 1936. Arxiu Fotogràfic de Barcelona. Antoni Campañà.

Lejos de las afinidades personales, la buena fotografía política es un bien escaso, tanto por su difusión, como –de manera especial– por su calidad, que por lo general suele ser muy mediocre. La exposición «Gràfica anarquista. Fotografia i revolució social 1936-1939» es una de las mejores muestras de fotografía política, destinada a la propaganda anarquista en la Barcelona de la Guerra Civil. La visión de la época más convulsa de los últimos cien años de España, vista desde los ojos de distintos fotógrafos: la trágica poesía de Kati Honda, los retratos de una milicia ilusionada de Antoni Campañà y el profesionalismo libre de entusiasmos políticos de la saga Pérez de Rozas.

Miliciano de la División Ascaso, 1937. Centro Documental de la Memoria Histórica. Kati Horna.

Recomiendo visitar la exposición «Gràfica anarquista. Fotografia i revolució social 1936-1939» a todos los amantes de la fotografía, de la historia y la política. El Arxiu Fotogràfic de Barcelona nos regala un pedazo de nuestra propia historia, muy difícil de encontrar y que merece la pena recuperar.

Milicianas leyendo el órgano confederal de la CNT. 1936-1939. International Institute of Social History. Autor desconocido.