• domingo , 20 septiembre 2020

Fujifilm X 100V

La feria Photokina 2010 supuso el regreso de Fujifilm en la fabricación de cámaras de prestaciones profesionales y la cámara X 100 fue el modelo que devolvió a la multinacional nipona a la élite de la fotografía. Hoy llega la Fujifilm X 100V, la 5ª generación de la cámara digital con un ADN más fotográfico del mercado.

La cámara Fujifilm X 100 presentada en Photokina 2010 se convirtió en el producto estrella de la feria más importante del mundo de la fotografía; unía una excelente calidad de imagen al diseño más bonito de toda la industria fotográfica. Y todo, con una excelente relación calidad-precio. De los «modestos» 12 millones de píxeles del modelo original X 100 hoy alcanzamos los 26,1 Megapíxeles, con la nueva Fujifilm X 100V. Pero como todos sabemos, cantidad no es sinónimo de calidad y a lo largo de esta review iré desgranando los brillos y sombras de la cámara que –en mi opinión– mejor identifica las señas de identidad de la Serie X de Fujifilm.

En las manos

Similar a las cámaras telemétricas de la Serie M de Leica, el cuerpo de los modelos de la gama X 100 son excelentes compañeros de trabajo y viaje. De dimensiones compactas y un peso ligero, la cámara Fujifilm X 100V es una cámara que nunca sobra en el equipo de un profesional o aficionado exigente. La discreta empuñadura facilita una excelente sujeción, incluso al disparar en vertical.

La disposición del disparador, del selector de sensibilidades y los aros de velocidades de obturación y de diafragmas (éste, en el objetivo) es racional y mantiene el clasicismo y comodidad en las manos de las anteriores versiones X 100. La desaparición del sistema de navegación de cuatro botones es –para mí– un paso atrás, pues rompe con la metodología de trabajo común de las versiones precedentes.

Ergonomía y diseño

La nueva Fujifilm X 100V incorpora (¡por fin!) una pantalla LCD de tipo basculante. La tecnología táctil justifica para Fujifilm la desaparición del clásico sistema de navegación de cuatro botones. Personalmente, lo considero un error, pues cada uno de esos botones era personalizable por el usuario, facilitando un acceso rápido a parámetros tan importantes como el modo de simulación de película, el balance de blancos, la selección de la zona de enfoque automático o la fotometría. Los futuros usuarios de la nueva Fujifilm X100V deberán acostumbrarse a buscar estos parámetros en el menú de la cámara o mediantes gestos en la pantalla LCD, tal como sucede en la cámara Fujifilm X-E3.

En la parte superior de la Fujifilm X 100V encontramos la leva de puesta en marcha, rodeando al disparador. Los diales de velocidades de obturación y compensación forman –junto a un botón de función personalizable– todos los mandos en esta zona de la cámara. En la tapa trasera se han dispuesto un dial de control, el joystick de selección del punto de enfoque y los botones de bloque de enfoque/exposición (AEL/AFL), de acceso al menú general, modo de disparo, modo de visualización, revisión de captura y acceso al menú rápido («Q»).

Prestaciones

Desde su comercialización en 2011, la gama Fujifilm X 100 ha gozado de las preferencias del público. Muchos profesionales del fotoperiodismo han incorporado distintas versiones X 100 a su equipo. Yo mismo dispongo de una X 100S, el modelo que –en mi opinión– dispone de mejor ergonomía, por el tamaño y disposición de los botones.

La gama Fujifilm X 100 es un modelo excelente para la fotografía de viajes, para el reportaje fotográfico más clásico y para la captura de instantáneas urbanas (street photo). Incluso es una poderosa herramienta de trabajo en un ámbito tan distinto como la fotografía social. ¿Mejora la nueva Fujifilm X 100V a su predecesora, la X 100F?

Fujifilm X100V: ¿realmente necesaria?

No tengo ningún reparo en admitir que el concepto X 100 ha sido mi preferido desde la llegada de la tecnología digital, pues valoro más la técnica fotográfica que la tecnología. De las novedades incluidas en la nueva Fujifilm X 100V destaca la incorporación una pantalla LCD móvil, algo que –en mi opinión– llega con varias versiones de retraso. El incremento de la resolución de 24,3 a 26,1 no será para nadie el argumento de venta que seduzca a los usuarios de –por ejemplo– una X 100F para migrar a la Fujifilm X 100V.

Por otra parte, Fujifilm tiene en su gama X 100 a las cámaras con una genética más fotográfica de toda la Serie X. Esto me lleva a plantearme si realmente el vídeo es una prestación importante para los usuarios que utilizamos cualquier modelo de esta gama. Personalmente, jamás he grabado un segundo de vídeo con mi X 100S, pues –para mí– es una cámara 100% fotográfica.

Eliminar el sistema de navegación de cuatro botones es –en mi opinión– un paso atrás. Uno de los aspectos más seductores de la gama X 100 ha sido (hasta la llegada de la nueva Fujifilm X 100V) su facilidad de manejo, pues eran los modelos con la familiarización más rápida e intuitiva del mercado. Obligar al usuario a utilizar los gestos, en lugar de mantener también la opción del sistema de navegación clásica por botones, me parece eliminar una de las señas de identidad de la gama X 100.

Características técnicas

  • Sensor X-Trans 4 de 26,1 Megapíxeles
  • Procesador de imagen X-Processor 4
  • 4 modos de exposición
  • 10 modos de balance de blancos
  • 17 modos de simulación de película
  • 13 filtros creativos
  • Sensibilidad nominal: 160–12.800 ISO (ampliable a 80–51.200 ISO)
  • 4 modos de fotometría
  • Compensación de la exposición en ±5 E.V.
  • Objetivo fijo Fujinon Super EBC Aspherical 23mm ƒ/2 II (equivalente a un 35mm en formato completo)
  • Nuevo diseño óptico del objetivo, que ahora incluye 2 elementos asféricos
  • Cadencia máxima de disparo: 11 f.p.s. (hasta 30 f.p.s, con recorte x1,25)
  • Visor híbrido óptico/electrónico
  • Resolución del visor electrónico: 3,69 millones de puntos
  • Pantalla LCD de 3″, de tipo basculante y con tecnología táctil
  • Resolución de la pantalla LCD: 1,69 millones de puntos
  • Efecto Color Chrome azul y rojo
  • HDR
  • Conectividad WiFi/Bluetooth
  • Vídeo 4K 30p

Objetivo

Una de las novedades en la cámara Fujifilm X 100V es el diseño del ya tradicional objetivo Fujinon de 23mm y luminosidad ƒ/2, que mantiene estas mismas cifras, pero llega con dos elementos asféricos, encargados de corregir las aberraciones cromáticas e incrementar la resolución lineal. Aplaudo todo cambio que sea para bien de una mejor calidad de imagen, pero realmente no pudo llegar con la X 100F, de 24,3 Megapíxeles?

Los convertidores WCL-X100 II y TCL-X100 II incrementan las prestaciones de la nueva cámara Fujifilm X100V al disponer –respectivamente– de focales equivalentes a 28 y 50mm y mantener la luminosidad nominal máxima, de ƒ/2.

Modos de exposición

Se mantienen los cuatro modos de exposición tradicionales de la Serie X, manteniendo lejos los reiterativos modos automáticos que otros fabricantes incluyen en algunos de sus modelos de prestaciones profesionales. La nueva Fujifilm X 100V preserva la esencia absolutamente fotográfica de las versiones anteriores, donde el placer de «hacer una foto» contrasta con la frialdad de «disparar» de la fotografía digital. La gama X 100 se desarrolló para disfrutar de la fotografía y nada mejor que seleccionar el modo de exposición manual para mantener la sensación de hacer fotografías, en lugar de disparar.

Los modos de exposición disponibles en la cámara Fujifilm X 100V son:

  • Manual
  • Prioridad de abertura
  • Prioridad de obturación
  • Programable

Balance de blancos

La Serie X de Fujifilm garantiza –incluso en el modo automático– una precisa lectura del balance de blancos. La nueva Fujifilm X 100V ofrece tonos muy fieles al color original tanto a pleno sol como al trabajar en sombras o en ambientes de iluminación mixta, donde se mezcla luz natural y luz artificial. En interiores se observa una ligera tendencia hacia los tonos cálidos, como es habitual en la práctica totalidad de las cámaras del mercado.

Los modos de balance de blancos de la cámara Fujifilm X 100V son:

  • Automático
  • Luz día
  • Sombra
  • Incandescente (luz de tungsteno)
  • Fluorescente: luz día, cálido y frío
  • Subacuática
  • 3 modos personalizables
  • Manual: 2.500–10.000º K

Fotometría

Una de las señas de identidad de los modelos de la Serie X y GFX (de formato medio) de Fujifilm es la precisión de la fotometría; no sólo ahorra mucho tiempo en la edición posterior de las capturas, sino que las imágenes muestran toda la riqueza del potencial de los sensores con tecnología X-Trans, con un rendimiento de color –en mi opinión– superior al resto de fabricantes de cámaras.

La Fujifilm X 100V incorpora los modos de medición:

  • Puntual
  • Multizonal
  • Promediado
  • Ponderación central

Modos de simulación de película

Fujifilm fue –junto a Kodak y Agfa– uno de los tres grandes fabricantes de película fotográfica y cine. Décadas de experiencia han servido para que las cámaras Fujifilm dispongan de la mejor experiencia de color del panorama fotográfico digital. Las imágenes obtenidas por los modelos de la Serie X (con sensor APS-C) o de la gama GFX (de formato medio) muestran el color más similar a la película fotográfica tradicional, alejándose los tonos electrónicos, excesivamente saturados y contrastados de muchos fabricantes. Destaco el modo «ACROS», en mi opinión, el mejor modo en blanco y negro del mercado, muy similar al que podemos obtener con película fotográfica.

El compromiso de Fujifilm con el color se evidencia en las constantes novedades en los modos de simulación de película, que aparecen en cada nueva versión o modelo. La novedad en la Fujifilm X 100V se llama «Classic Neg» y muestra el contraste medio-alto y menor latitud de exposición en sombras de la película negativa en color de proceso químico C-41.

Visor

La gama X 100 (como la X-Pro) cuenta con visor híbrido, óptico y electrónico; la selección del tipo de visor se realiza mediante la palanca frontal de la cámara de manera instantánea. El visor electrónico de la Fujifilm X 100V ofrece un incremento notable, respecto a la X 100F anterior, llegando hasta los 3,69 millones de puntos de resolución. Es una lástima que Fujifilm mantenga un tamaño de visor –para mí– pequeño, pues ha pasado de las 0,48″ de la X100F a tan sólo 0,50″ en la X100V.

Pantalla LCD

La gran novedad de la Fujifilm X 100V es la nueva pantalla de tipo basculante, la primera que no es fija en la gama X 100. No entiendo que se haya tenido que esperar a la 5ª generación de esta soberbia cámara para añadir movimiento a la pantalla LCD, algo que vienen ofreciendo el resto de fabricantes desde hace más de un lustro. A su favor, una integración tan perfecta en el cuerpo de la cámara, que en ningún momento parece que la pantalla LCD sea de tipo retráctil, manteniendo así el clásico concepto X 100.

La pantalla LCD de la Fujifilm X 100V mantiene unas dimensiones de 3″, ofrece una resolución de 1,62 millones de puntos e incorpora tecnología táctil, motivo por el que Fujifilm ha decidido eliminar los cuatro botones clásicos de navegación existentes en las versiones anteriores de X 100. En mi opinión, lo más racional hubiese sido mantener los cuatro botones de navegación y ofrecer la posibilidad del control por gestos.

Efecto Color Chrome / FX Cromo

La cámara de formato medio Fujifilm GFX 50S fue el primer modelo en incorporar el efecto Color Chrome al rojo. Los sensores CMOS reaccionan de manera muy irregular al color rojo y no es difícil observar que muchas cámaras (incluso de prestaciones profesionales) muestran capturas con tonos rojos que «muerden» los límites de su propio perfil. Es decir, el color rojo desborda sus límites.

La nueva cámara Fujifilm X 100V incorpora el control de los tonos rojos y azules, gracias al efecto Color Chrome (rojos) y FX Cromo, dedicado al azul. La saturación de ambos colores varía de manera muy visible al aplicar estos efectos, demostrando una vez más que Fujifilm es el fabricante de cámaras con mejor gestión del color.

Calidad de imagen

Ningún fabricante ofrece una calidad del color tan elevada como Fujifilm. Décadas de experiencia en la fabricación de película fotográfica en color y blanco y negro otorgan a las cámaras Fujifilm un plus que las mantiene un peldaño por encima del resto de fabricantes. La fidelidad cromática de las imágenes capturadas por los sensores Fujifilm X-Trans es soberbia, mostrando tonos fieles a los colores originales y la actual Fujifilm X 100V alcanza un nuevo nivel de calidad, gracias al sensor retroiluminado y el nuevo diseño óptico del objetivo Fujinon 23mm ƒ/2.

El nuevo sensor X-Trans 4 retroiluminado ofrece (sobre el papel) una mayor riqueza tonal en situaciones de iluminación pobre. En la práctica no observo una diferencia visible con la ya excelente calidad de imagen de versiones anteriores de X 100. De hecho, la X 100F es un modelo que desborda calidad por cada poro de su piel metálica, aún sin disponer de un sensor retroiluminado, ni un objetivo con elementos asféricos.

La calidad de imagen de la nueva Fujifilm X 100V es muy elevada, destacando una exquisita riqueza en el detalle y un contraste medio-alto. La fidelidad cromática debería enrojecer de vergüenza al resto de fabricantes, más interesados en mostrar colores más propios de un smartphone, con exceso de saturación y contraste y que poco o nada tienen que ver con los colores reales que debería mostrar una cámara fotográfica.

Respuesta a ISO altos

Cuando escucho o leo críticas a ciertos modelos «porque a 25.600 ISO tiene mucho ruido» pienso que esa persona nunca hizo una fotografía con película. Nos hemos acostumbrado a disparar con valores ISO altísimos y esperar la misma calidad de imagen que al hacerlo con sensibilidades bajas o medias. A medida que incrementamos la sensibilidad, la señal de ruido aumenta y se reduce el contraste y la gama tonal.

Salvo casos aislados como la Canon EOS 1D X Mark II y la Sony A7S, siempre me fijo en la gama nominal de sensibilidades para hacerme una idea del rango ISO que debo utilizar. Trato de no pasar más allá de los 6.400 ISO en mis trabajos profesionales. Pero esto es una prueba y he utilizado los valores a partir de 1.600 ISO para mostrar la caída de la calidad de imagen al utilizar las sensibilidades más elevadas. Una calidad de imagen que se ha revelado muy buena hasta 6.400 ISO, pues a 12.800 ISO ya se aprecia una notable pérdida del detalle y el contraste, si bien el color se mantiene de manera muy correcta.

Las pruebas

He empleado los modos de exposición manual y prioridad de abertura en toda la prueba, además del modo automático de balance de blancos, que suele ser el que solemos dejar fijo. Todas las imágenes se han disparado en formato JPEG, pues en el revelado de un archivo RAW intervienen las preferencias personales de cada usuario. La fotometría mantiene la excelencia de los modelos Fujifilm de la Serie X, así como la respuesta del balance automático de blancos.

El manejo de la Fujifilm X 100V se aleja de la cómoda facilidad de las versiones anteriores, pero al carecer del clásico sistema de navegación de cuatro botones, se ha perdido el acceso directo a funciones de uso tan frecuente como el modo de simulación de película, el balance de blancos o la fotometría, que deberán asignarse al control por gestos de la pantalla LCD táctil y que no siempre ofrece la respuesta esperada.

Conclusión

He sido un amante fiel al concepto X 100, desde su aparición en aquella lejana Photokina 2010. De hecho, mantengo desde hace años una X100S como cámara de trabajo habitual. Sin embargo, la nueva cámara Fujifilm X 100V me deja por primera vez un sabor agridulce y –me disculparán– pero es algo que tengo reservado para la cocina china. Es un modelo excelente, que ofrece una calidad de imagen soberbia y la máxima fidelidad de color, pero la eliminación del sistema clásico de navegación merma –en mi opinión– el manejo intuitivo de la mejor cámara para reportaje y street photo del mercado.

La Fujifilm X 100V es la mejor cámara que pudo ser y no es. Es el modelo que –además de ser la primera en romper con la pantalla LCD fija en la gama X 100– debía haber incluido ya un sistema de estabilización y un visor más grande que las apenas 0,02 pulgadas de incremento que incorpora. En el apartado del «haber», destacan los 3,69 millones de puntos de resolución del visor y el incremento notable en la resolución de la pantalla LCD.

Incorporar el sistema de navegación por gestos en la pantalla LCD de tecnología táctil puede ser un acierto para los nuevos usuarios de la X 100V, pero no para quienes hemos «crecido» con versiones anteriores, que incorporaban el clásico sistema de navegación de cuatro botones. Tampoco para quienes encuadramos y enfocamos con el ojo izquierdo, en que las pantallas táctiles son una tortura, pues nuestra nariz suele topar con la pantalla y bien disparamos o activamos el sistema de enfoque o cambiamos la posición del punto de enfoque.

Probar los distintos modelos X 100 y escribir sus reviews ha sido –más que trabajo– disfrutar de la compañía de una vieja amistad, a la que se estima por mantenerse fiel a sus señas de identidad. Salvando la eliminación de los cuatro botones de navegación, la nueva Fujifilm X 100V es el modelo que ofrece mayor calidad de imagen de toda la gama X 100, lo que es mucho decir existiendo en el mercado la X 100F. En mi opinión, éste era el modelo idóneo para incorporar –además de la pantalla abatible– un sistema de estabilización en el cuerpo de la cámara. Pero ésa es otra historia y sin duda llegará en la próxima versión de la cámara más fotográfica del mercado.

Lo mejor:

  • Es una X100
  • Dimensiones y peso
  • Concepto 100% fotográfico
  • Facilidad de manejo
  • Excelente calidad de imagen
  • Fotometría y balance de blancos muy precisos
  • Fujifilm ofrece la máxima fidelidad de color
  • Dispone del diseño más bonito del mercado
  • Calidad de la nueva óptica Fujinon 23mm ƒ/2
  • Pantalla LCD basculante

Mejorable:

  • Pérdida de los cuatro clásicos botones de navegación
  • Manejo menos fluido que las versiones anteriores
  • La pantalla LCD táctil puede reaccionar involuntariamente para quienes enfocan con el ojo izquierdo
  • El visor mantiene un tamaño demasiado pequeño
  • Ausencia de sistema de estabilización
  • Precio: 1.395€

Valoración

  • Construcción:
  • Ergonomía y diseño:
  • Prestaciones:
  • Fotometría:
  • Balance de blancos:
  • Calidad de imagen:
  • Respuesta a ISO altos:
  • Relación calidad-precio:
  • Valoración personal: