• martes , 7 julio 2020

Olympus OM-D E-M1 Mark III

Olympus ha sido el fabricante que mayores novedades ha aportado a la tecnología digital; desde el sistema de limpieza del sensor al estabilizador de imagen en el cuerpo de la cámara, las prestaciones de las pequeñas cámaras Olympus han ido siempre dos pasos por delante de la competencia. La nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III hereda (casi a mitad de precio) las prestaciones profesionales de la cámara M1X, el modelo más caro en la historia de la Serie OM-D de Olympus.

En las manos

Si de algo se puede acusar a Olympus es de saber diseñar cámaras realmente bonitas y cómodas en las manos. Su tamaño compacto y un peso de apenas medio kilo (504 gramos) hacen de la Olympus OM-D E-M1 Mark III un modelo muy adecuado para los apasionados de la fotografía de viajes o simplemente para aquellos usuarios que gustan de plasmar en foto sus vacaciones. La disposición de los botones y diales es racional, detalle que incrementa la comodidad de la cámara en todo tipo de manos.

Ergonomía y diseño

En la tapa superior de la nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III encontramos la leva de puesta en marcha, el disparador (rodeado del dial de control frontal), el dial de modos de exposición y un segundo dial de control. A la izquierda del visor electrónico se encuentran dos botones multifunción, encargados del modo de disparo, el autodisparador, el modo de flash, la fotometría y el modo AF. Los botones de acceso a la grabación de vídeo y de compensación de exposición completan todos los controles en esta zona.

En la parte trasera de la Olympus OM-D E-M1 Mark III encontramos la pantalla LCD de 3″, el joystick de selección del punto de enfoque, el tradicional sistema de navegación de cuatro botones, el acceso al menú general de la cámara, el modo de visualización de la información, la revisión y borrado de las capturas y el selector del modo de función.

Características técnicas

  • Sensor Micro 4/3 de 20,4 Megapíxeles
  • Nuevo procesador de imagen TruePic IX
  • Sellado más efectivo contra polvo, humedad y salpicaduras
  • Nuevo sistema de estabilización de imagen de hasta 7,5 pasos
  • 12 modos de exposición
  • 15 filtros artísticos
  • 5 modos de fotometría
  • 8 modos de balance de blancos
  • Sensibilidad nominal: 200–6.400 ISO (ampliada a 64–25.600 ISO)
  • Disparo en alta resolución: hasta 50 Megapíxeles
  • Sistema AF híbrido (por contraste y detección de fase) de 121 puntos de detección de foco y elevada velocidad de enfoque
  • Rango de trabajo AF: desde –6 E.V. a 20 E.V.
  • 7 modos AF
  • Cadencia máxima de disparo: 15 f.p.s. (hasta 60 f.p.s. en los modos silencioso y Pro Capture)
  • Pantalla LCD de 3″ y 1,03 millones de puntos de resolución
  • Visor electrónico de 2,36 millones de puntos de resolución
  • Vídeo 4K
  • Conectividad Bluetooth y WiFi

Prestaciones

Las cámaras Olympus OM-D son (por su peso y tamaño) excelentes compañeras en viajes y salidas fotográficas. La calidad de imagen es elevada, en especial si se dispara con sensibilidades medias y bajas. La velocidad y precisión del sistema FAST AF de Olympus convierte a la nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III en una excelente herramienta para la fotografía de acción, destacando en deportes, naturaleza y captura de instantáneas urbanas (street photo). El disparo en alta resolución (80 y 50 Megapíxeles) facilita el uso de la Olympus OM-D E-M1 Mark III en la fotografía de interiores, bodegón y arquitectura.

Olympus OM-D E-M1 Mark III: asalto al poder

Que no corren buenos tiempos para Olympus no es ningún secreto. El lanzamiento hace unos meses de la Olympus OM-D E-M1X (un modelo Micro 4/3 de 3.000€) sorprendió a propios y extraños, pues a la vez que Panasonic se lanzaba a los brazos del full frame, Olympus se mantenía fiel en su apuesta por el formato Micro 4/3 con el modelo digital más caro jamás fabricado por Olympus en su Serie OM-D.

La Olympus OM-D E-M1X me pareció una buena cámara, pero con un precio desorbitado. La nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III «roba» gran parte de las mejores prestaciones del modelo de precio superior, por poco más de la mitad del precio de la M1X. ¿Es entonces la nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III una actualización a precio racional y más asequible del buque insignia de Olympus?

En mi opinión, la gama M1 siempre fue la línea de prestaciones profesionales de Olympus, siendo la M1X una muestra de la multinacional nipona para demostrar al mundo que aún está viva y es capaz de fabricar un modelo de gama superior. Sin duda, las previsiones de venta serán muy superiores en la nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III, pues mantiene el mismo precio de salida que la versión anterior Olympus OM-D E-M1 Mark II y a la vez presenta unas prestaciones fotográficas muy cercanas al modelo más caro M1X.

Modos de exposición

Las cámaras Olympus OM-D disponen de una amplia variedad de modos de exposición, siendo una de las fabricantes cuyos modelos ofrecen una mayor creatividad al usuario. Desde hace un par de generaciones, Olympus ha solventado de manera eficaz el disparo Live View, facilitando el disparo con velocidades de obturación largas a la vez que va mostrando el resultado en la pantalla LCD. Destaca la facilidad de «pintar con luz» en muchos de los últimos modelos de la Serie OM-D de Olympus.

La Olympus OM-D E-M1 Mark III dispone de los modos de exposición:

  • Automático programable
  • Prioridad de abertura
  • Prioridad de obturación
  • Manual
  • Bulb
  • Tiempo
  • Vídeo
  • HDR
  • Mi modo
  • Disparo personalizado
  • Personal 1 y 2

Filtros artísticos

Ningún fabricante ofrece la variedad y calidad de filtros creativos de las cámaras PEN y OM-D de Olympus. Los resultados de los filtros artísticos de la nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III incrementan la creatividad de la cámara y ahorran horas en el tratamiento posterior de las capturas.

Los filtros artísticos incluidos en la Olympus OM-D E-M1 Mark III son:

  • Pop Art
  • Enfoque suave
  • Color pálido
  • Tono claro
  • Blanco y negro antiguo
  • Estenopeico
  • Diorama
  • Proceso Cruzado
  • Tono Dramático
  • Sepia
  • Dibujo Coloreado
  • Acuarela
  • Vintage
  • Coloreado parcial
  • Bleach Bypass

Fotometría

Una medición de luz precisa garantiza sacar el máximo rendimiento de un sensor. Los distintos modos de fotometría de la Olympus OM-D E-M1 Mark III garantizan la máxima fiabilidad, tanto en exteriores a pleno sol, como en interiores poco iluminados. Los modos de medición dedicados a altas y bajas luces garantizan una exposición precisa, en motivos muy claros u oscuros, como se muestra en la imagen inferior.

La nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III incluye los modos de medición de luz:

  • ESP
  • Puntual
  • Poderancia al centro
  • Altas luces
  • Bajas luces

Balance de blancos

Las imágenes capturadas por los modelos PEN y OM-D ofrecen un balance de blancos preciso, lo que evita la pérdida de tiempo en la edición posterior de las fotografías en el ordenador. El modo automático de balance de blancos suele ser suficiente para obtener un excelente resultado, salvo al disparar en entornos con luz artificial, donde recomiendo visualizar la imagen en la pantalla LCD y seleccionar el modo de luz de tungsteno o el manual, ajustando el valor del balance de blancos en ºK.

La Olympus OM-D E-M1 Mark III dispone de los modos de balance de blancos:

  • Automático
  • Manual (2.000–14.000 ºK)
  • Luz día
  • Tungsteno
  • Fluorescente
  • Nublado
  • Sombra
  • Subacuático

Estabilizador

La nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III hereda el sistema de estabilización de 5 ejes de la cámara M1X, el modelo más caro de la gama Olympus OM-D. La combinación del estabilizador de la Olympus OM-D E-M1 Mark III con los objetivos estabilizados M-Zuiko Digital logra la brutal cifra de hasta 7,5 pasos de estabilización.

Reconozco que se me hace difícil de aceptar que sea posible conseguir imágenes libres de trepidación con velocidades de obturación tan bajas como 1/2seg. o incluso (con mano firme) hasta 1 segundo de exposición, pero la práctica demuestra que no se trata de un seductor argumento de márqueting, sino una realidad. La fiabilidad del sistema de estabilización de la Olympus OM-D E-M1 Mark III facilita al usuario disparar en el modo multidisparo de alta resolución sin la necesidad de un trípode.

Sistema AF

Otra de las prestaciones directamente heredadas de la M1X es el sistema de enfoque automático, más rápido y preciso que en la versión anterior Olympus OM-D E-M1 Mark II. La combinación de los modos de enfoque por contraste y por detección de fase garantiza una respuesta rápida y una elevada precisión. La nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III es capaz de enfocar sin ayuda de iluminación auxiliar de la cámara con valores de luz de hasta -6 E.V, lo que equivale prácticamente a enfocar en un entorno sin apenas luz.

El sistema FAST AF de Olympus ha sido –en mi opinión– desde hace años uno de los más fiables y rápidos del mercado, pues incluso las sencilas y coquetas cámaras de la Serie PEN ofrecen una rápida respuesta del enfoque automático. La nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III es una cámara idónea para trabajar con focales largas en plena naturaleza o en fotografía deportiva, así como también para no perder escenas inesperadas (como la fotografía superior), pues la rápida respuesta del sistema AF logra capturar a foco cualquier escena, por inesperada que sea o por más rápida que ésta suceda.

Calidad de imagen

La maldición de llamarse Micro 4/3 podría ser un título digno de pertenecer a la novela negra. Disponer del formato más pequeño entre las cámaras de óptica intercambiable es la penitencia que cargan las cámaras Olympus y no pocos usuarios las acusan de ser los modelos que ofrecen menor calidad de imagen del mercado.

En mi opinión, el formato Micro 4/3 tiene aspectos positivos (peso y tamaño de las cámaras y objetivos) y otros negativos, como la peor respuesta al disparar con sensibilidades elevadas. El usuario debe valorar para qué tipo de fotografía utiliza la cámara y qué situaciones fotográficas son las más frecuentes en las que dispara.

Personalmente, no escogería una Olympus OM-D E-M1 Mark III para documentar mi ciudad de noche, pero sí para fotografiar viajes. La calidad de las fotografías a tamaño de pantalla es elevada y siempre que no se amplíe la imagen al 100% de su tamaño real, apenas se diferencia de las fotografías que podemos con una cámara con sensor de formato APS-C. Los colores de las imágenes y –en especial– la elevada calidad óptica de los objetivos M.Zuiko deberían ser argumentos de peso para valorar la compra de una cámara Olympus OM-D.

Disparo de alta resolución

Uno de los atractivos de los últimos modelos Olympus de la Serie OM-D es el disparo en modo de alta resolución. La cámara realiza 8 disparos de manera consecutiva, desplazando el sensor en incrementos de 0,5 píxeles. Gracias al sistema de estabilización de la Olympus OM-D E-M1 Mark III es posible realizar fotografías en modo de alta resolución a mano alzada, sin trípode.

Esta prestación será especialmente bien recibida por los amantes de la fotografía de paisaje, uno de los ámbitos fotográficos que requiere una mayor resolución y detalle. Según afirma Olympus en las especificaciones de la cámara, los 8 disparos consecutivos realizados por la Olympus OM-D E-M1 Mark III equivalen al disparo realizado con un sensor de 80 Megapíxeles. Sí es cierto que los archivos superan los 120 MB de tamaño, pero la riqueza en el detalle sigue siendo superior en un modelo con sensor de formato completo.

Respuesta en ISO altos

Y llegamos al talón de Aquiles de cualquier cámara Olympus. El menor tamaño del sensor es sinónimo de píxeles más pequeños. Si bien esto ofrece –a priori– una mayor riqueza en el detalle, principalmente comporta una menor capacidad para captar la luz en entornos poco iluminados. En este aspecto, las cámaras Olympus son las más parecidas a la respuesta de la película fotográfica, en que una sensibilidad de 3.200 ISO ya comporta un grano (señal de ruido, en digital) y una pérdida de calidad de imagen considerables.

La escala nominal de sensibilidades está comprendida entre 200 y 6.400 ISO. Éstos son los valores que recomiendo en la práctica, pues son los que ofrecen una mejor calidad de imagen. Personalmente, no suelo utilizar sensibilidades superiores a 3.200 ISO, si deseo que una señal de ruido discreta, mantener un nivel de contraste óptimo y no perder los tonos y colores originales.

Las pruebas

Todas las fotografías se ha realizado con el nuevo objetivo Olympus M.Zuiko Digital 12–45mm ƒ/4 PRO, un zoom todoterreno de precio asequible y que ofrece todas las garantías y prestaciones ópticas de la gama PRO de Olympus. He seleccionado los modos de exposición manual y prioridad de abertura, además de utilizar los filtros artísticos para capturar escenas urbanas que mejoran con el empleo de esta forma de expresión artística.

En todo momento he sentido una cámara cómoda entre las manos, fácil de manejar y que responde de manera instantánea a cualquier situación fotográfica. La posibilidad de «cerrar» la pantalla LCD no me distrae a la hora de componer y medir la luz, siendo un modelo que ofrece un manejo muy cercano a trabajar con película fotográfica. El tamaño del visor electrónico me sigue pareciendo muy mejorable, así como la resolución de la pantalla LCD.

Conclusión

Tras una semana utilizando la nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III he sentido sensaciones muy cercanas a las que tuve con la cámara M1X, el modelo digital más caro jamás construido por la firma nipona. El diseño, la ergonomía, la metodología de trabajo y las prestaciones fotográficas son prácticamente idénticas en ambos modelos, lo que decanta la balanza en favor de la Olympus OM-D E-M1 Mark III, pues ofrece un precio mucho más racional y asequible.

Los usuarios de Olympus son fieles a la marca y la nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III dispone de todas las herramientas para enamorar a los seguidores más incondicionales. El sistema de estabilización (presente en la M1X) nos libera de cargar con un trípode en la mayoría de situaciones; el usuario de la Olympus OM-D E-M1 Mark III podrá utilizar el modo de disparo en alta resolución a mano alzada o emplear velocidades de obturación tan lentas como 1 segundo de exposición, algo impensable hasta hoy con el resto de marcas del mercado.

La calidad de imagen al disparar con sensibilidades bajas y medias es elevada a tamaño de pantalla. Al utilizar sensibilidades superiores a 4.000 ISO la calidad de imagen cae de manera visible, pero el sensacional sistema de estabilización de la Olympus OM-D E-M1 Mark III es un recurso a valorar a la hora de utilizar sensibilidades muy bajas, sin recurrir al trípode.

La nueva Olympus OM-D E-M1 Mark III debería ser el remedio del fabricante japonés tras años de pésimas políticas en márqueting. Es un modelo capaz de satisfacer las necesidades de la mayoría de aficionados y –por su tamaño y peso– resulta una de las cámaras más recomendables para los amantes de la fotografía de viajes y de las capturas de instantáneas urbanas.

Lo mejor

  • Cuerpo compacto y ligero
  • Sellado de alta seguridad contra humedad, polvo y salpicaduras
  • Ergonomía excelente: la cámara se adapta perfectamente a la mano
  • Su amplia variedad de modos de exposición satisfará a todo tipo de usuarios
  • Sistema AF rápido y preciso
  • Estabilizador de hasta 7,5 pasos
  • Variedad y calidad de los filtros creativos
  • Pantalla LCD de ángulo variable
  • Disparo en alta resolución a mano alzada
  • Los modos de disparo como Live ND incrementan la creatividad de la cámara
  • Calidad de imagen con valores ISO bajos y medios

Mejorable

  • Respuesta a ISO altos
  • Resolución del visor electrónico y de la pantalla LCD
  • Precio 1.799 euros

Valoración

  • Construcción:
  • Diseño:
  • Prestaciones:
  • Sistema AF:
  • Estabilizador:
  • Calidad de imagen:
  • Respuesta a ISO altos:
  • Relación calidad-precio:
  • Valoración personal: