• miércoles , 28 octubre 2020

La primera cámara analógica

Basta echar un vistazo a los portales de noticias de fotografía para comprobar que las ventas de película fotográfica se han disparado en los tres últimos años. La curiosidad de las nuevas generaciones por la fotografía tradicional química y el retorno a sus raíces de algunos profesionales han logrado resucitar un segmento de mercado que había desaparecido. ¿Pero la fotografía analógica ha regresado para quedarse o es tan sólo una moda pasajera?

Siempre he pensado que la fotografía son sensaciones; desde la cámara y óptica, hasta el motivo, escena o persona que fotografiamos, la fotografía es –y debe ser siempre– una inagotable fuente de sensaciones. Buenas sensaciones. Sensaciones positivas. Sensaciones que –sinceramente– he tenido en muy contadas ocasiones con las cámaras digitales. El abuso del plástico en cámaras y objetivos, menús densos y farragosos, diseños opuestos al manejo racional de una cámara y la llegada absolutamente innecesaria de gran parte de los nuevos modelos con que nos bombardean los fabricantes cada temporada, me han hecho ser mucho más crítico y exigente con los nuevos modelos digitales.

Éste es un artículo para cualquier persona que siente que la fotografía debe ser mucho más que apuntar y disparar. Para quienes desean recuperar la sensación de crear una imagen.

¿Qué cámara comprar?

En el mercado de segunda mano se encuentran cámaras réflex de 35mm muy interesantes por menos de 200€. Portales como eBay o Catawiki facilitan acceder a subastas, donde es posible conseguir auténticas gangas. Por desgracia, el precio de cámaras y objetivos usados en las tiendas físicas españolas puede llegar a doblar o triplicar el precio del mismo objetivo o cámara que en las webs anteriormente citadas.

Recomiendo empezar siempre por una cámara de exposición y enfoque manual. Sólo disfrutaremos plenamente de la fotografía si aprendemos qué conseguimos al utilizar una abertura u otra o porqué en ocasiones debemos utilizar velocidades de obturación más altas y en otras, más lentas. Al aprender a fotografiar en modo de exposición manual sustituiremos tecnología por técnica. Técnica fotográfica. Conocimiento. Saber. Entender. Asimilar que la satisfacción que nos produce ser quien hace una foto no tiene nada que ver con quien dispara una cámara digital con exposición y enfoque automático. Es la diferencia entre disparar y HACER una foto. Crearla. Fabricarla de la manera más artesana. Ser los dueños de nuestros aciertos y errores.

La caja oscura

Hasta la aparición de los primeros modelos que incorporaban diferentes modos de exposición y distintos modos de fotometría, las cámaras de 35mm solían incorporar el modo manual, medición ponderada al centro y una escala de velocidades de obturación comprendida entre 1 segundo y 1/1.000seg. A diferencia de las cámaras digitales actuales, que elevan los valores ISO más allá de 100.00, el rango de sensibilidades más frecuente en los modelos de 35mm y formato 120 se situaba entre 6 y 1.600 ISO, pues las películas fotográficas (salvo alguna excepción, como la Kodak T-Max 3200) suelen tener una sensibilidad baja o media. Las cámaras fotográficas era cajas oscuras y la decisión de compra de un modelo se decidía por el prestigio de la marca, la calidad óptica y variedad de los objetivos y –como sucede actualmente– por el precio.

Los años 80 del pasado siglo fueron el escenario en que las cámaras electrónicas daban un zarpazo a los modelos 100% mecánicos. Ruedas dentadas, arandelas y engranajes daban paso a los circuitos impresos y a la dependencia de una batería. La precisión en las velocidades de obturación rozaba la perfección y esto facilitaba la incorporación de modos de exposición automáticos. El modo Program daba sus primeros pasos de la mano de la Minolta X-700 y los modelos Canon A-1 y AE-1 Program.

El objetivo bueno

Dice un sabio de la fotografía que «no hay 50mm malo». La focal de 50mm es la más sencilla en diseño óptico y en fotografía, cuanto más sencillo, mejor. Desde un modesto Yashinon 50mm ƒ/2 al soberbio Minolta Rokkor FD 50mm ƒ/1.2 la calidad de los objetivos de 50mm suele tener una calidad óptica mucho mayor que los zooms de kit de las cámaras digitales. La luminosidad de los objetivos estándar que montan las cámaras de 35mm suele situarse entre ƒ/1.7 y ƒ/2, siendo la abertura de ƒ/1.4 una versión mucho más cara y «exótica», para los bolsillos más adinerados.

El objetivo de 50mm debería ser nuestra primera focal fija, pues no sólo nos regalará una alta luminosidad y una elevada calidad óptica, sino que –con la práctica– resulta una focal todoterreno, capaz de realizar un retrato o fotografiar un edificio singular en unas vacaciones. Por otra parte, la focal de 50mm nos obliga a aprender ver el mundo desde una focal fija.

A continuación detallo la lista de cámaras réflex que considero más adecuadas para iniciarse en la fotografía con película de 35mm. De cada cámara destaco su personalidad y no sus datos técnicos, que suelen ser muy parecidos entre el resto de modelos. No son cámaras profesionales, pero algunas fueron utilizadas por excelentes profesionales. No es la cámara, sino el ojo que está detrás de la cámara.

Canon AE-1 / AE-1 Program

El prestigio de un gigante de la fotografía no es flor de un día y modelos como la Canon AE-1 y la versión AE-1 Program contribuyeron a popularizar entre los aficionados el nombre de Canon, más asociado al profesional. Ambos modelos se convirtieron en un éxito de ventas, pues ofrecían una muy buena relación calidad-precio. El acceso al dial de velocidades de obturación en la Canon AE-1 ofrece –para mí– más comodidad y rapidez que en modelo Program, si bien éste dispone de pequeños avances técnicos, como el bloqueo del disparador.

Ambos modelos ofrecen un control manual de la exposición y modo automático de obturación, gracias a la posición «A» en el aro de los objetivos Canon FD. Además, el modelo Canon AE-1 Program permite la exposición programable y prioridad de abertura. La Canon AE-1 Program es un modelo más evolucionado, pues ofrece un mejor agarre que la AE-1.

Para aquellos usuarios de modelos Canon EOS quiero indicar que no podrán utilizar sus ópticas Canon EF en los cuerpos de estas cámaras, pues –además de cambiar la montura– las ópticas EF/EF-S carecen de aro de diafragmas.

Contax 139 Quartz

Tras muchas dudas sobre si incluir una cámara Contax en esta lista, he decidido abrir la puerta a la Contax 139 Quartz, el modelo más asequible del mito alemán. Pese a que podemos encontrar cuerpos del modelo prfesional Contax RTS/RTS II a un precio asequible, los objetivos Carl Zeiss para la montura Contax/Yashica tienen un precio prohibitivo para la mayoría de aficionados. ¿Por qué incluir entonces una Contax en este listado?

La posibilidad de montar objetivos Yashica hacen de la Contax 139 Quartz uno de los modelos con mejor relación calidad-precio, con unas prestaciones superiores a la mayoría de cámaras que conforman esta lista. Los objetivos Yashinon ofrecen una excelente relación calidad-precio, desde las distintas versiones del estándar de 50mm hasta el teleobjetivo de 135mm o el angular de 28mm y todos con un precio muy asequible. Por otra parte, no será extraño que la seducción de la fotografía analógica logre que el futuro usuario de una Contax 139 Quartz decida dar un paso hacia la perfección óptica que sólo se encuentra en los objetivos Carl Zeiss.

Mi primera cámara profesional fue una Contax RTS y la calidad de los objetivos Carl Zeiss está muy por encima de los «pata negra» de Canon y Nikon y –en mi opinión– superan en detalle a los que montan las Leica de la mítica serie M. La Contax 139 Quartz hereda toda la tecnología de la Contax RTS y mantiene el acceso al fotómetro en el frontal de la cámara, de muy fácil acceso y que evita el disparo accidental. El disparador tiene un recorrido muy corto, por lo que nunca perderemos una foto, por más rápida que suceda la acción. Los forros de la cámara suelen estar desgastados, al ser los originales de piel natural, pero pueden conseguirse recambios por internet por menos de 15€. El bloqueo AE de exposición y un excelente modo de prioridad de abertura (desde 1/1.000seg. hasta 11 segundos) convierten a la Contax 139 Quartz en un modelo muy a tener en cuenta a la hora de valorar la compra de una cámara de 35mm.

Minolta X-700

Las cámaras Minolta ofrecen uno de los diseños más bonitos y elegantes del segmento de 35mm; son cómodas en las manos y ofrecen un acceso rápido de los diales y botones. La Minolta X-700 logró vender más de 3 millones de unidades, una cifra del todo impensable en cualquier cámara actual. Un precio racional y unas soberbias prestaciones fotográficas convirtieron a la Minolta X-700 es una cámara popular, que consiguió en 1981 el galardón de «Cámara del Año» en Europa.

La tecnología de la Minolta X-700 incluía una precisa medición ponderada al centro y los modos de exposición manual, prioridades de abertura y obturación y un modo programable que priorizaba las altas velocidades. Asimismo, la Minolta X-700 es una cámara extremadamente cómoda en las manos, pues gracias a la pequeña empuñadura se consigue un agarre perfecto, incluso al disparar en vertical. No es difícil conseguir una Minolta X-700 con el excelente objetivo estándar Rokkor MD 50mm ƒ/1.7 por un precio de 120-150€ en subasta, lo que supone toda una ganga para un modelo de sus prestaciones.

Minolta XG 1

¿Por qué incluir una sencilla cámara Minolta de exposición manual y prioridad de abertura, si ya hablamos de la X-700? La Minolta XG 1 es un modelo de iniciación de altas prestaciones, que ofrece un manejo muy sencillo: a la izquierda del visor encontramos la leva de control general, que facilita el encendido/apagado de la cámara, la comprobación de baterías y el autodisparador. La Minolta XG 1 incorpora un soberbio objetivo estándar Minolta Rokkor FD 45mm ƒ/2, compacto y ligero, pero rebosante de calidad óptica. Por otra parte, no es difícil encontrar buenas ofertas de Minolta XG 1 + 45/2 por menos de 100€, siendo uno de los modelos más sugerentes para quienes desean probar la fotografía en toda su esencia. El precio de los objetivos Minolta Rokkor está muy por debajo de los Nikkor y Canon FD, incrementando las opciones de Minolta a la hora de valorar la compra de una cámara de 35mm de segunda mano.

Minolta XD 7

La Minolta XD7 ofrece las mayores prestaciones tecnológicas en una cámara Minolta de enfoque manual de los años 80. Un visor brillante muestra las velocidades de obturación y la abertura. En el aro de velocidades se encuentra la leva de selección del modo de exposición: manual, prioridad de abertura y modo programable. La belleza de sus líneas y la máxima comodidad en las manos –junto a su avanzada tecnología– distinguen a la Minolta del resto de modelos de 35mm. Como el resto de cámaras Minolta ofrece una excelente relación calidad-precio en el mercado de segunda mano y no es difícil conseguir una XD 7 y el excelente objetivo estándar Rokkor MD 50mm ƒ/1.7 por poco más de 100€ en subastas de eBay o Catawiki. Al no ser un modelo utilizado por los profesionales de la década de los 80′ del siglo pasado, las condiciones estéticas suelen ser excelentes, al igual que las mecánicas.

Nikon FM / FE

Nikon fue el rey en el formato de 35mm hasta la llegada del sistema de enfoque automático de las cámaras Canon EOS. Era sinónimo de calidad óptica, de durabilidad y profesionalismo. La Nikon F2 supuso un hito en la historia de la industria fotográfica, siendo el modelo más utilizado por fotoperiodistas y los fotógrafos de deportes de la época.

La Nikon FM mantenía parte de las esencias de la Nikon F2, en un cuerpo mucho más reducido y ligero, pero que seguía ofreciendo un funcionamiento 100% mecánico, que le permitía disparar sin pila en cualquier velocidad de obturación. La Nikon FM es una cámara de exposición manual y enfoque manual, muy sobrevalorada en el mercado (en especial, la versión FM2). El visor de la Nikon FM muestra la abertura y la velocidad, mientras que los led «+ o –» indican si la imagen está sobreexpuesta, expuesta correctamente o subexpuesta.

La Nikon FE es básicamente una Nikon FM con prioridad de abertura y no mecánica, por lo que necesitará una batería para funcionar. El visor de la Nikon FE carece de leds, mostrando el clásico sistema de dos agujas, una dedicada a la velocidad de obturación seleccionada y la segunda que indica el brillo de la imagen; ambas deben coincidir para lograr la exposición correcta. Menos apreciada por los más puristas de la fotografía analógica, la Nikon FE –sin alcanzar los precios exagerados que piden por una Nikon FM– mantiene un precio excesivamente en el mercado de segunda mano, pero goza del más amplio mercado de objetivos disponibles, pues a excepción de la última generación de ópticas G, pueden montarse la práctica totalidad de objetivos Nikkor F.

Olympus OM-1 / OM-2

Olympus fue uno de los fabricantes que supo crear mayor fidelidad en sus usuarios. La calidad de los objetivos Zuiko es legendaria y el tamaño y peso de las cámaras OM demostraron que no hace falta disponer de las medidas de un ladrillo para fabricar una cámara de prestaciones profesionales. A diferencia del resto de fabricantes, el aro de velocidades de obturación no se encuentra en la tapa superior de la cámara, sino rodeando la montura del objetivo. Esto facilita controlar con la mano de apoyo los tres parámetros que intervienen en la realización de una fotografía: enfoque, abertura y velocidad de obturación. De esta manera se logra la máxima concentración en el dedo índice sobre el disparador, garantizando no perder ninguna instantánea, por más rápida que sea ésta.

La Olympus OM-1 es un modelo 100% mecánico (podemos disparar sin pila) y que ofrece la máxima fiabilidad. Sus dimensiones compactas la convierten en una cámara idónea para las manos más pequeñas. En la parte superior de la cámara se encuentra el aro de sensibilidades, como seña de identidad que la diferencia del resto de modelos de 35mm. La Olympus OM-1 es un modelo cotizado en el mercado de segunda mano, pues la calidad óptica de los objetivos Zuiko y la fiabilidad de la mecánica de Olympus han convertido a este modelo en una pieza buscada por los más entendidos.

La Olympus OM-2 es un modelo más avanzado, que incorpora por primera vez la medición TTL en el plano de la película y al utilizar el flash. Los fotodiodos de silicio aportaban una rapidez y fiabilidad muy superior a los sistemas de medición anteriores. Además del tradicional modo de exposición manual, la Olympus OM-2 incorpora la prioridad de abertura, lo que obliga a montar un obturador electrónico, capaz de ofrecer el más amplio rango de velocidades de obturación. La Olympus OM-2 hereda el diseño compacto de la OM-1 y una elevada cotización en el mercado, pero merece la pena apostar por ella en subastas abiertas.

Olympus OM-10

Y llegamos a uno de mis modelos preferidos para iniciarse en la fotografía de soporte químico. La Olympus OM-10 es una cámara agradecida, de líneas suaves y muy cómoda en las manos. La utilización de materiales de construcción más sencillos y mayores componentes electrónicos abarataron el precio de la OM-10, respecto a los modelos de prestaciones profesionales OM-1 y OM-2, pero en la parte positiva encontramos un diseño más cómodo en las manos, con la ergonomía cruzando por primera vez las puertas de las fábricas de Olympus. La OM-10 es básicamente una cámara electrónica de exposición automática. Un adaptador facilita el disparo en modo de exposición manual. Recomiendo comprar sólo modelos Olympus OM-10 que dispongan de este adaptador, pues la experiencia analógica será incompleta si no podemos disparar en modo de exposición manual.

Pentax MX

En apenas un par de décadas, Pentax pasó de montar objetivos con rosca ø42mm a bayoneta y de cámaras de grandes dimensiones a modelos de tamaño extremadamente compacto. El paso de generación de las Pentax K1000 a la serie M supuso para Pentax un esfuerzo en diseño y tecnología. La calidad de los objetivos Asahi-Pentax es legendaria y se mantiene viva hoy en día, gracias a los modelos digitales de formato medio y full frame.

La Pentax MX es una de las cámaras réflex de 35mm más compactas del mercado. De exposición manual y 100% mecánica, es un modelo que nunca nos impedirá perder una instantánea por falta de batería. Pese a su tamaño y sus «escasas» prestaciones tecnológicas, la Pentax MX fue un modelo de gama profesional y la amplia gama de accesorios exclusivos así lo confirman: hasta 9 pantallas de enfoque, dos distintos motores de avance automático de la película, respaldo fechador y respaldo para 250 exposiciones. La Pentax MX ofrece una excelente relación calidad-precio en el mercado de segunda mano y la montura de los objetivos Pentax K, la mayor oferta en el mercado, pues era utilizada por otras marcas como Cosina, Chinon o Ricoh.

Pentax ME Super

Años más tarde de la aparición de la Pentax MX, la multinacional nipona decidió actualizar su versión con prioridad de abertura con la Pentax ME Super, un modelo electrónico que se adelantó a su época. A diferencia de la mayor parte de modelos que incluyen un aro de velocidades de obturación, en la Pentax ME Super éstas se fijan mediante dos botones. El dial de control de modos de exposición facilita seleccionar entre los modos manual, prioridad de abertura, bloqueo del disparador, pose («B») y la velocidad mecánica de 1/125seg, con la que se sincroniza el disparo del flash. La Pentax ME Super incorpora el objetivo estándar SMC Pentax 50mm ƒ/1.7 de altas prestaciones ópticas y luminosidad elevada. Al igual que su hermana mecánica MX, ofrece una excelente relación calidad-precio en las subastas de material fotográfico de ocasión.

Yashica FX-D Quartz

El acuerdo comercial y tecnológico entre la prestigiosa firma alemana Contax y Yashica logró que un modelo como la Yashica FX-D Quartz pudiera competir en igualdad de condiciones con la Contax 139 Quartz, que comparte la misma tecnología. Ambos modelos tienen una genética idéntica, pero precios radicalmente distintos. La tecnología de cuarzo garantiza la máxima precisión en la prioridad de abertura, ofreciendo un rango infinito de velocidades de obturación intermedias, al igual que hacen las cámaras digitales hoy en día. El aro de velocidades de obturación incorpora una escala desde 1 segundo a 1/1.000seg, además de las posiciones «X» para el flash, «B» para las exposiciones prolongadas y «AE» para la prioridad de abertura. Ofrece una muy buena relación calidad-precio en el mercado de segunda mano y la calidad de las ópticas Yashinon está muy por encima de su precio actual.

Yashica FX-3 Super 2000

Y llegamos a la cámara idónea por antonomasia para iniciarse en la fotografía analógica de manera muy asequible. La Yashica FX-3 Super 2000 es una cámara mecánica que sólo utiliza la batería para medir la luz. Su máxima velocidad de obturación de 1/2.000seg. sólo estaba reservada a modelos de gama profesional, como las Nikon F2 o las Canon F-1. La Yashica FX-3 Super 2000 es –en mi opinión– una de las mejores cámaras para dar los primeros pasos en la fotografía analógica, pues su funcionamiento 100% manual y la posibilidad de montar las mejores ópticas del segmento réflex de 35mm (los objetivos Carl Zeiss) convierten al pequeño modelo de Yashica en una de las opciones más a tener en cuenta a la hora de adquirir una SLR de paso universal.

Los outsiders

He dejado a un lado en la guía de mis modelos preferidos a marcas como Praktica, Zenith, Ricoh, Cosina, Chinon o Konica. El motivo es sencillo: la electrónica de los modelos japoneses citados me merecen menos confianza que los que expuesto en esta lista. Por su parte, los modelos del «telón de acero» Praktica y Zenit muestran menor calidad óptica y fiabilidad mecánica que los modelos manuales incluidos en este artículo. Otro de los aspectos que me han decantado por las cámaras aquí expuestas es el prestigio de marca, conseguida a lo largo de décadas.

La mejor cámara

Entonces, cuál es la mejor cámara para iniciarse en la fotografía analógica? Sin duda, la que tengamos en casa, herencia de nuestros padres o abuelos. Basta llevarla a un mecánico para que revise los sellos de espuma del compartimento de la película y que compruebe el arrastre y el fotómetro para comprar el primer carrete de 35mm y empezar a hacer fotos de una manera muy distinta a la que lo hacemos con las cámaras digitales. No importa si empezamos con una humilde Kodak Retina o con una de las maravillosas compactas Yashica 35: cambiar la metodología de disparar en digital por fotografiar con película de soporte químico nos enseñará a amar la fotografía y a valorar la importancia de cada imagen.