• martes , 11 agosto 2020

Compactas de 35mm (II)

A finales de los 70, las cámaras compactas empezaron a incluir enfoque automático, siendo los primeros modelos en disfrutar de un sistema AF. A la vez, los sistemas de exposición ofrecían un control más automatizado, dando lugar a la generación de cámaras «Point & Shoot». Apuntar y disparar. La fotografía en su esencia más simple, pero también la más segura para quienes no sabían de diafragmas, sensibilidades y velocidades de obturación. ¿La fotografía para tontos? Más bien, para quienes querían asegurar todas las fotos.

Así como en la década anterior cada fabricante luchaba con su competencia para ofrecer objetivos luminosos (hasta de ƒ/1.4), las cámaras de los 80-90 se caracterizan por incluir ópticas con una luminosidad máxima de ƒ/2.8, en el mejor de los casos. ¿Un paso atrás? Las dimensiones de las compactas AF por primera vez hace honor a la palabra «compacta», por lo que resulta imposible montar objetivos de gran diámetro de lente en cuerpos tan pequeños. La diferencia entre cada modelo viene dada –principalmente– por la calidad óptica de los objetivos, los materiales de construcción (casi siempre plástico) y la respuesta del sistema AF. Fueron los años de experimentar en el diseño y, como se puede ver a continuación, la época de mayor atrevimiento en la historia de la fotografía.

Canon del Sol

Quiero empezar esta lista de cámaras compactas de enfoque automático por un modelo que sólo pudo nacer en «los locos 90». Canon bautizó con distintos nombres a sus compactas, según la región donde se comercializaban. Conocidas por Prima en Europa y Sure Shot en América, la Canon Prima del Sol es la única cámara electrónica que funciona sin batería, tanto que carece de compartimento de batería. Una placa solar en la tapa abatible transmite la energía que necesita la cámara para enfocar, calcular la exposición en modo programable, disparar y rebobinar la película. ¿Es la mejor compacta del mundo? Es una de las más curiosas y uno de los mejores ejemplos de la creatividad y atrevimiento que tenían los ingenieros en los años 90. Su objetivo de 32mm y luminosidad de ƒ/3.5 está formado por sólo 3 elementos, pero ofrece una calidad de imagen mucho mayor de lo que se espera. Su precio en el mercado de ocasión no es barato, pues suele superar los 200€.

Canon AF35 ML

Heredera del clásico modelo AF35 M, la Canon AF35 ML es un excelente ejemplo de qué entendían por cámara compacta los fabricantes a inicios de los años 80. La Canon AF35 ML incorpora un objetivo Canon 40mm ƒ/1.9, siendo uno de los pocos modelos que ofrece una luminosidad máxima por debajo de ƒ/2. Fabricada en plástico y con un diseño más cercano a un ladrillo que a una cámara fotográfica, la Canon AF35 ML es un modelo muy a tener en cuenta por los amantes de las instantáneas urbanas (street photo). Un aspecto absolutamente amateur esconde un potencial fotográfico elevado; la calidad óptica media-alta del objetivo de 40mm regalará a los usuarios de la Canon AF35 ML imágenes de calidad media-alta, pudiendo disparar en condiciones adversas de luz. El precio medio de la Canon AF35 ML en el mercado de ocasión está comprendido entre 60–150€.

Canon Epoca/Photura

La década de los 90 nos regaló los diseños más atrevidos y un buen ejemplo es la Canon Epoca o Photura, en América. Una apariencia más cercana a una cámara de vídeo encierra un modelo de 35mm de enfoque automático y un zoom 35-105mm y abertura máxima de ƒ/2.8 en el modo angular. La variación del zoom es motorizada, similar a la incluida en las cámaras de vídeo de la época. El diseño cilíndrico y futurista, controles poco fotográficos y un precio elevado hicieron pasar sin pena ni gloria a la Canon Epoca/Photura, siendo uno de los grandes fiascos de Canon. Actualmente puede encontrarse por menos de 20€ en eBay, lo que habla del nulo interés que suscita uno de los diseños más alocados en la historia de la fotografía.

Canon Prima AS-1

Una familia solía comprar una cámara fotográfica para plasmar –sobretodo– sus vacaciones. Verano. La playa. El mar. La piscina… ¿Y por qué no hacer fotos sobre la arena, dentro del mar y de la piscina? En los años 90 aparecieron las primeras cámaras subacuáticas no profesionales. Si Nikon tenía sus modelos Nikonos de óptica intercambiable, el resto de fabricantes apostaron por modelos como la Canon Prima AS-1, una compacta de enfoque automático capaz de fotografiar a una profundidad de 5 metros bajo el agua.

Su aspecto infantil (parece sacada del catálogo de Toys «r» us) enmascara una cámara que se desenvuelve bien bajo el agua. Es un modelo que ofrece distintos modos de exposición, todos basados en el modo programable. El dial de control facilita los disparos con flash, flash cancelado, Auto y macro. Incorpora un objetivo de 32mm y luminosidad máxima de ƒ/3.5, que facilita el disparo bajo el agua sin flash. La Canon Prima AS-1 puede encontrarse a un precio medio de 100€ en el mercado de ocasión.

Contax T3

El fabricante alemán Contax entró por la puerta grande en el entorno de las compactas AF de 35mm con el modelo Contax T, una cámara de aspecto y prestaciones similares a lo que debió haber sido la Minox 35 y nunca fue. La Contax T3 es –para mí– la mejor versión de la gama Contax T, tanto en diseño exterior como en un sistema de enfoque automático mejorado, unas prestaciones fotográficas casi perfectas y el que tal vez sea el mejor objetivo montado en una cámara compacta de 35mm con enfoque automático. Éste es el principal motivo por el que muchos consideran a la Contax T3 la mejor cámara «Point & Shoot» de todos los tiempos.

El objetivo Carl Zeiss Sonnar 35mm ƒ/2.8 de la Contax T3 proporciona una calidad de imagen que nada tiene que envidiar a la ofrecida por las ópticas Carl Zeiss desarrolladas para el entorno réflex de Contax. El angular de la Contax T3 ofrece riqueza en el detalle, alto contraste, mínima distorsión, ausencia de viñeteo en las esquinas y una elevada corrección de las aberraciones cromáticas. Todas las características que se exigen a un objetivo de altas prestaciones.

La Contax T3 ofrece modo de exposición automático con prioridad a la abertura, compensación de la exposición y bloqueo del enfoque manual, unas prestaciones al alcance de muy pocos modelos. La Contax T3 es una cámara ligera, fabricada en metal y que se adapta de manera muy cómoda a todo tipo de manos. ¿Es entonces la cámara compacta AF de 35mm perfecta? Por desgracia, Contax siempre fue sinónimo de precio muy alto e incluso en el mercado de ocasión la Contax T3 sigue manteniendo un precio sobrevalorado. No es difícil encontrar precios superiores a 3.000€ en eBay por modelos Contax T3 en perfecto estado de conservación, un precio muy similar al una Leica M6, un mito en la historia de la fotografía.

Fuji Natura Black 1.9

No por ser uno de los modelos más exclusivos y raros de encontrar, puedo dejar de citar la Fuji Natura Black 1.9, una de las cámaras compactas con enfoque automático más buscadas por los amantes del street photo. Su objetivo Fujinon 24mm ƒ/1.9 es uno de los más luminosos de todo el mercado de cámaras «Point & Shoot» de paso universal, además de ser el que incorpora la distancia focal más angular. La publicidad de la época aseguraba que era una cámara que podía fotografiar a la luz de la luna. Fantasías de márqueting aparte, la Fuji Natura Black 1.9 es un modelo adelantado a su tiempo: dispone de una pantalla de información LCD monocroma en la tapa trasera, con dos colores de pantalla seleccionables, y distintos modos de exposición/escena, para optimizar el disparo en cada situación de luz. Es un modelo extremadamente caro en el mercado de ocasión, pues no suele bajar de los 1.000€.

Fuji Klasse W

El segundo modelo de Fuji es también una de esas rara avis en la historia de la fotografía. La querencia de Fujifilm por fabricar cámaras con ADN 100% street photo surgió hace décadas, cuando la película fotográfica aún no había cedido su trono al píxel. La Fuji Klasse W incorpora un objetivo Fujinon 28mm ƒ/2.8 (38mm ƒ/2.8 en la Klasse S) de excelentes prestaciones ópticas. Un dial en la tapa superior de la cámara controla la abertura desde ƒ/2.8 hasta ƒ/16. La pequeña pantalla LCD de información en la tapa trasera muestra los modos de exposición, el número de exposiciones restantes, la sensibilidad de la película y la compensación de exposición, que se activa mediante una palanca frontal. El diseño de la Fuji Klasse W / Klasse S tiene muchos puntos en común con la actual Fujifilm X100, el icónico modelo de la multinacional nipona para street photo.

Konica Hexar AF

Konica acertó en pleno centro de la diana con sus cámaras Hexar. Tanto el modelo original Konica Hexar RF, una cámara de telémetro de enfoque manual y óptica intercambiable, como la Konica Hexar AF, de óptica fija y enfoque automático, la calidad de ambos modelos es soberbia, tanto en construcción, como en prestaciones fotográficas. La Konica Hexar AF es «la cámara» para street photo. Discreta, rápida, con el avance automático de película más silencioso del mercado y con un objetivo de 35mm y luminosidad ƒ/2 de excelente calidad óptica. La Konica Hexar AF es un modelo adelantado a su tiempo, pues incluye una empuñadura que acentúa la comodidad de la cámara en las manos. Su abanico de modos de exposición satisfará las necesidades de todo tipo de usuarios. No es una cámara barata en el mercado de ocasión, pues sigue siendo un modelo muy apreciado por su elevada calidad óptica. El precio medio de la Konica Hexar AF en eBay se sitúa entorno a los 700€. ¿Merece la pena invertir esa suma de dinero? Si se busca una excelente cámara para la fotografía de instantáneas urbanas, sí.

Leica Minilux

Leica no faltó a la fiesta de las cámaras «Point & Shoot» y su modelo Leica Minilux se convirtió por méritos propios en uno de los modelos más apreciados por los profesionales y aficionados de mayor poder adquisitivo. El objetivo Summarit 40mm ƒ/2.4 se ganó una afamada reputación entre los fotógrafos más exigentes, al disponer de un diseño óptico optimizado para esta pequeña cámara compacta de enfoque automático. Construida en metal, la Leica Minilux ofrece los modos de exposición programable y prioridad de abertura, con diafragmas comprendidos entre ƒ/2.4 y ƒ/16. El tamaño y la calidad del visor es su punto más criticado: pequeño, oscuro, sin ajuste de dioptrías y con muy poca información. Leica debió realizar un mejor diseño del visor, tanto por el precio de la Minilux, como el propio prestigio de la marca. Los modelos en mejores condiciones de conservación pueden superar los 1.000€ en eBay, un auténtico disparate, en mi opinión.

Minolta TC-1

La década de los 90 trajo, no sólo diseños arriesgados, sino también tecnologías innovadoras. La Minolta TC-1 es uno de los modelos con mayor calidad óptica de todas las cámaras compactas autofocus de 35mm. Su angular Minolta G-Rokkor 28mm ƒ/3.5 es extraordinariamente pequeño y encierra una característica única: el obturador carece de las clásicas láminas que forman el sistema de obturación del resto de modelos. En su lugar Minolta incorporó una serie de círculos que se accionan sobre el mismo objetivo, proporcionando un efecto bokeh inédito en este tipo de cámaras. El pequeño objetivo de la Minolta TC-1 incorpora varios elementos asféricos y recubrimiento multicapa en todos los elementos ópticos. Es uno de los modelos más cotizados en el mercado de ocasión, con precios que superan fácilmente los 1.000€, para una cámara en perfecto estado de conservación.

Nikon L35 AF

No todas las cámaras compactas AF de 35mm son modelos exclusivos en precio y número de modelos construidos. La Nikon L35 AF fue uno de los modelos «Point & Shoot» más populares en ventas, gracias a un precio asequible y una calidad óptica que era muy superior al coste de la cámara. El apellido Nikon seguía siendo uno de los más honorables en la década de los 90, donde modelos como la Nikon F4 marcaban la tendencia entre los fotógrafos profesionales. La Nikon L35 AF dispone de un angular Nikon 35mm ƒ/2.8 y un sistema de enfoque automático digno. Es una cámara simple y muy sencilla de utilizar: basta apuntar y disparar. «Point and Shoot» en todo el significado de la expresión. Un diseño «de ladrillo» y materiales de construcción con abuso del plástico son los únicos puntos en contra de una de las cámaras con mejor relación calidad-precio del mercado de ocasión. Su precio medio en eBay es de 100€, pudiendo quedarse en poco más de 50€ en una subasta.

Nikon 35/28 Ti

Titanio. Objetivos diseñados a medida. Altas prestaciones fotográficas. Producción limitada. Es decir, precio elevado. Las Nikon 35 Ti y Nikon 28 Ti elevaron a otro nivel el concepto de cámaras «Point & Shoot». Este modelo exclusivo se desarrolló con angulares Nikkon 35mm ƒ/2.8 y Nikkor 28mm ƒ/2.8, siendo ésta última versión el modelo más cotizado y apreciado por los profesionales de la fotografía. La calidad óptica de los objetivos de las Nikon 35 Ti y Nikon 28 Ti es muy similar a la ofrecida por los angulares Nikkor Ai-S del sistema réflex de Nikon. Se trata de cámaras multimodo, capaces de disparar en modo de exposición programable y prioridad de abertura. Una fotometría muy precisa garantiza exposiciones perfectas.

En las Nikon 35 Ti / Nikon 28 Ti los detalles se han cuidado al máximo; desde el diseño exterior, con símil piel a un sistema único de información. En la parte superior de las Nikon 35 Ti y Nikon 28 Ti se encuentran cuatro diales analógicos que simulan las agujas de un reloj, que indican la distancia de enfoque, el número de fotografías realizadas, la compensación de la exposición y la abertura seleccionada. Más que práctico, este sistema se reveló estético y exclusivo, en una muestra más de que Nikon había diseñado unas cámaras elitistas y al alcance de unos pocos bolsillos. Hoy podemos encontrar modelos en perfectas condiciones en eBay sobre los 800€ en la Nikon 35 Ti y por más de 1.300€, en la Nikon 28 Ti.

Olympus µ-II

La Olympus µ (Miu) II es sin duda el modelo más popular de todas las cámaras «Point & Shoot». Se cree que hay más de 4 millones de unidades vendidas. Un moderno diseño de líneas suaves, un precio razonable y una óptica muy solvente convirtieron a la Olympus µ-II en el modelo preferido por los amantes de la calidad fotográfica. Basta deslizar la tapa de protección del objetivo para que la Olympus µ-II cobre vida. El pequeño angular de 35mm ofrece una luminosidad de ƒ/2.8, mostrando una excelente calidad de imagen en las aberturas intermedias, por lo que recomiendo utilizar película de 400 ISO y asegurar diafragmas más cerrados que si se emplea una película de 100 ISO. La Olympus µ-II es uno de los modelos más sobrevalorados del mercado de ocasión, donde es fácil que alcance más de 300€. ¿Es la Olympus µ-II la mejor opción en el segmento de cámaras «Point & Shoot»? En mi opinión, no. Aún queda alguna sorpresa por llegar.

Ricoh GR-1

La piedra angular de una saga de 12 modelos, incluidos los digitales. La Ricoh GR-1 revolucionó el concepto de cámara compacta de 35mm de óptica fija y enfoque automático. El motivo es muy sencillo: es una cámara hecha por fotógrafos y para fotógrafos. Ricoh nunca ha sido una marca líder en ventas, pero tampoco se puede acusar al fabricante nipón de incluir prestaciones que sólo lucen en el catálogo. Todos y cada una de las funciones incluidas en las cámaras Ricoh son 100% necesarias. La honestidad hecha cámara, algo que parecen haber olvidado muchos de los fabricantes hoy con los modelos digitales, que incorporan demasiadas prestaciones innecesarias.

La Ricoh GR-1 fue la primera versión de los 5 modelos que se diseñaron para el formato de película de 35mm: GR-1, GR-10, GR-1s, GR21 y GR-1v. Incorpora un angular de 28mm y luminosidad máxima de ƒ/2.8, que se ha mantenido hasta los modelos digitales que se comercializan hoy. Tan sólo la versión Ricoh GR21 incluye un objetivo distinto: un angular de 21mm ƒ/3.5, muy apreciado por los fotógrafos de naturaleza.

Yashica T3 Super

La entente Contax/Yashica bajo el manto de la multinacional tecnológica Kyocera nos regaló pequeñas joyas como esta Yashica T3 Super, un modelo que –a primera vista– puede parecer una cámara compacta de 35mm con sistema de enfoque automático del montón. Sin embargo, la Yashica T3 Super es un modelo que dispone de pequeñas armas de seducción. El objetivo Carl Zeiss Tessar 35mm ƒ/2.8 supera la calidad óptica de cámaras mucho más cotizadas en el mercado de ocasión. Otros detalles que saltan a simple vista son el pequeño espejo al lado del visor y la suave empuñadura, que convierte a la Yashica T3 Super en un modelo mucho más cómodo en las manos que la mayoría de cámaras de la competencia y nos advierte de la importancia que tomará la ergonomía en el futuro diseño de las cámaras digitales.

Pongamos un poco de atención al espejo situado al lado del visor. ¿Será el precursor del selfie? Kyocera era líder en tecnología espacial y electrónica, pero no una adivina de las banalidades del siglo XXI. La Yashica T3 Super incorpora un visor de espejo en la parte superior de la cámara, que ofrece una visión en ángulo de 90º. ¿No supera en creatividad a disparar con hiperfocal en street photo? La Yashica T3 Super representa todo lo que debe ser una cámara «Point & Shoot»: dimensiones reducidas, peso ligero, enfoque automático, un sistema de fotometría que garantice la exposición programada más precisa, manejo de «apuntar y disparar, un objetivo de altas prestaciones ópticas y –en especial– un precio razonable, punto que incumplen la mayoría de modelos aquí representados y motivo que convierte a la Yashica T3 Super en mi elección personal. Su precio en el mercado de ocasión ronda los 200€, pero puede conseguirse por la mitad en una subasta.

Conclusión

La década de los 90 fue la más innovadora tecnológicamente y creativa, desde el punto de vista del diseño. Sólo en los 90 pudieron desarrollarse unas líneas tan futuristas como las que crearon la Canon Photura. Algunos de los diseños de las cámaras «Point & Shoot» sentaron las bases de la ergonomía que incorporan las cámaras digitales. Modelos como la Yashica T3 Super o la Olympus µ-II tienen las prestaciones esenciales para enamorar a los amantes de la street photo, además de un precio razonable. Si se dispone de un presupuesto más elevado, pocas cámaras ofrecen más calidad que la Konica Hexar AF y la Ricoh GR-1.

Es una lástima que con la llegada de la tecnología digital se prostituyese el concepto de cámara compacta, hasta reducirlo a una caricatura de sí mismo. Es cierto que desde hace un lustro todos empezamos a hacer fotos con móviles, pero los fabricantes se encargaron de ofrecer cámaras compactas que eran meros refritos de modelos anteriores y con una calidad de imagen que se fue empequeñeciendo ante el incremento de la calidad que ofrecían los smartphones. Ahí empezó la crisis en la industria fotográfica. Una crisis agravada por la pandemia mundial que sufrimos y que nos debería hacer valorar la esencia de aquello que amamos. Por eso he vuelto a la Fotografía, la que se escribe con mayúsculas.